El puente Avenida de Irún, cuna de la libertad y símbolo de cooperación franco-española. Este lugar, ubicado en el corazón de la frontera hispanofrancesa, ha sido declarado "lugar de memoria democrática" tras un acuerdo de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática.
Con una rica historia que abarca desde la Guerra Civil hasta la Segunda Guerra Mundial y la postguerra francesa, el puente Avenida de Irún ha sido testigo de momentos decisivos en la história del siglo XX. Fue un punto controlado por la Alemania nazi durante la ocupación de Francia, donde se vivieron episodios como la entrega al franquismo del "president" catalán Lluís Companys.
Además, el puente ha sido un lugar de huida para refugiados españoles que huían de las fuerzas franquistas y también fue testigo de la dramática escena de 1936 en la que miles de personas cruzaban el puente con colchones y pertenencias en sus bolsas, escapando del fuego que asolaba la ciudad de Irun.
La declaración de este lugar como "lugar de memoria democrática" es un reconocimiento a su importancia en la historia de España y Francia. Se establecen medidas de protección y difusión para preservar esta memoria, como la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos, la promoción de instalaciones memoriales interpretativas y la señalización de puntos de reconocimiento de las víctimas con finalidad conmemorativa, didáctica y reparadora.
Este acuerdo es un paso importante en la construcción de memoria democrática en España y Francia, donde se busca preservar y difundir la historia de estos dos países.
Con una rica historia que abarca desde la Guerra Civil hasta la Segunda Guerra Mundial y la postguerra francesa, el puente Avenida de Irún ha sido testigo de momentos decisivos en la história del siglo XX. Fue un punto controlado por la Alemania nazi durante la ocupación de Francia, donde se vivieron episodios como la entrega al franquismo del "president" catalán Lluís Companys.
Además, el puente ha sido un lugar de huida para refugiados españoles que huían de las fuerzas franquistas y también fue testigo de la dramática escena de 1936 en la que miles de personas cruzaban el puente con colchones y pertenencias en sus bolsas, escapando del fuego que asolaba la ciudad de Irun.
La declaración de este lugar como "lugar de memoria democrática" es un reconocimiento a su importancia en la historia de España y Francia. Se establecen medidas de protección y difusión para preservar esta memoria, como la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos, la promoción de instalaciones memoriales interpretativas y la señalización de puntos de reconocimiento de las víctimas con finalidad conmemorativa, didáctica y reparadora.
Este acuerdo es un paso importante en la construcción de memoria democrática en España y Francia, donde se busca preservar y difundir la historia de estos dos países.