ForistaDelSol
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David Uclés, el ganador del Premio Nadal 2026 por su novela "La ciudad de las luces muertas", recuerda la Beca de escritura Montserrat Roig que le permitió escribir en Barcelona. Una experiencia desesperante y desafiante, pero también una oportunidad para hacerse con un territorio como los periodistas de guerra. La ciudad se convirtió en el escenario de su novela surrealista y onírica.
El escritor destaca la importancia del arte en estos momentos de apagón social. "Creemos que el mundo se cambia por cambios locales", afirma. La novela también refleja una lucha entre luz y oscuridad, y Carmen Laforet es un personaje clave en esta historia.
En cuanto a la oscuridad actual, Uclés denuncia el arrepentimiento y la conciencia de cada uno como fuentes de infierno personal. "Así que eso creo, el infierno es la conciencia de cada uno, si es que tiene conciencia, y yo tengo la mía muy tranquila".
El escritor analiza cómo las redes sociales están afectando nuestro comportamiento y nos alejan del diálogo real y verdadero. "No estamos haciendo nada", afirma. El arte siempre ha sido un catalizador de sentimientos humanos.
Uclés habla de la importancia de cuidar mucho las palabras y entender contextos, empatía hacia quien ha dicho qué y bajo qué circunstancias. La palabra debería ser un arte contemplado con rigurosidad y paciencia.
En cuanto a sus próximas obras, Uclés plantea escribir algo más realista y tranquilo. "Lo siguiente será más calmado".
El escritor destaca la importancia del arte en estos momentos de apagón social. "Creemos que el mundo se cambia por cambios locales", afirma. La novela también refleja una lucha entre luz y oscuridad, y Carmen Laforet es un personaje clave en esta historia.
En cuanto a la oscuridad actual, Uclés denuncia el arrepentimiento y la conciencia de cada uno como fuentes de infierno personal. "Así que eso creo, el infierno es la conciencia de cada uno, si es que tiene conciencia, y yo tengo la mía muy tranquila".
El escritor analiza cómo las redes sociales están afectando nuestro comportamiento y nos alejan del diálogo real y verdadero. "No estamos haciendo nada", afirma. El arte siempre ha sido un catalizador de sentimientos humanos.
Uclés habla de la importancia de cuidar mucho las palabras y entender contextos, empatía hacia quien ha dicho qué y bajo qué circunstancias. La palabra debería ser un arte contemplado con rigurosidad y paciencia.
En cuanto a sus próximas obras, Uclés plantea escribir algo más realista y tranquilo. "Lo siguiente será más calmado".