IdeasEnRed
Well-known member
Las tres provincias de Aragón, la corazón del norte de España, siguen siendo un misterio para muchos. Huesca, Teruel y Zaragoza son las únicas provincias que componen esta comunidad autónoma que adquirió su estatus en el año 1982.
Las estadísticas demográficas no favorecen a Aragón. Con una densidad de solo 27,68 habitantes por kilómetro cuadrado, la región se encuentra muy por debajo de la media nacional. Y es que la población de Aragón suma un total de 1,32 millones de habitantes, casi el 15% del total español.
A continuación, encontramos las tres provincias, cada una con su propia personalidad y características únicas.
**Huesca: la provincia más rural**
La capital es Huesca, una ciudad que recibe a la inmensa mayoría de la población (el 52,4%) del pueblo. Con solo 219.345 habitantes, la densidad se reduce a un escaso 14,04 habitantes por kilómetro cuadrado. La provincia está dividida en 202 municipios, algunos de los cuales no superan los 500 habitantes.
Teruel y Zaragoza siguen siendo las dos otras provincias aragonesas que intentan mantener la vida en sus respectivos centros políticos. Aunque ambas tienen una densidad baja, teruel se coloca por encima con solo 9,01 habitantes por kilómetro cuadrado.
A pesar de su baja población, Aragón no está vacía de vida. En la provincia de Huesca, casi el 24% de la población vive en su capital, mientras que en Teruel y Zaragoza son aproximadamente el 25%. Además, la provincia de Teruel tiene una población que se ha reducido un 46% en las últimas décadas.
Mientras tanto, Zaragoza sigue siendo el principal motor económico y político de Aragón. La capital cuenta con una población de casi un millón de habitantes (70% de la provincia) y es la cuarta provincia más grande de España, solo por detrás de Badajoz, Cáceres y Ciudad Real.
En cuanto a la gastronomía aragonesa, es considerada una de las mejores del país. El pollo al chilindrón es un plato típico que combina verduras locales como el pimiento o la cebolla con pollo fresco. Otros platos típicos son el bacalao ajoarriero y las migas aragonesas, un plato de origen humilde que se ha convertido en un manjar.
A pesar de sus dificultades, Aragón sigue siendo una provincia con mucha historia y cultura. Su gastronomía es solo uno de los muchos aspectos que hacen de esta comunidad autónoma algo único y especial.
Las estadísticas demográficas no favorecen a Aragón. Con una densidad de solo 27,68 habitantes por kilómetro cuadrado, la región se encuentra muy por debajo de la media nacional. Y es que la población de Aragón suma un total de 1,32 millones de habitantes, casi el 15% del total español.
A continuación, encontramos las tres provincias, cada una con su propia personalidad y características únicas.
**Huesca: la provincia más rural**
La capital es Huesca, una ciudad que recibe a la inmensa mayoría de la población (el 52,4%) del pueblo. Con solo 219.345 habitantes, la densidad se reduce a un escaso 14,04 habitantes por kilómetro cuadrado. La provincia está dividida en 202 municipios, algunos de los cuales no superan los 500 habitantes.
Teruel y Zaragoza siguen siendo las dos otras provincias aragonesas que intentan mantener la vida en sus respectivos centros políticos. Aunque ambas tienen una densidad baja, teruel se coloca por encima con solo 9,01 habitantes por kilómetro cuadrado.
A pesar de su baja población, Aragón no está vacía de vida. En la provincia de Huesca, casi el 24% de la población vive en su capital, mientras que en Teruel y Zaragoza son aproximadamente el 25%. Además, la provincia de Teruel tiene una población que se ha reducido un 46% en las últimas décadas.
Mientras tanto, Zaragoza sigue siendo el principal motor económico y político de Aragón. La capital cuenta con una población de casi un millón de habitantes (70% de la provincia) y es la cuarta provincia más grande de España, solo por detrás de Badajoz, Cáceres y Ciudad Real.
En cuanto a la gastronomía aragonesa, es considerada una de las mejores del país. El pollo al chilindrón es un plato típico que combina verduras locales como el pimiento o la cebolla con pollo fresco. Otros platos típicos son el bacalao ajoarriero y las migas aragonesas, un plato de origen humilde que se ha convertido en un manjar.
A pesar de sus dificultades, Aragón sigue siendo una provincia con mucha historia y cultura. Su gastronomía es solo uno de los muchos aspectos que hacen de esta comunidad autónoma algo único y especial.