El cristianismo radical, recetas para rescatar a Jesús de Nazaret, es el título del nuevo libro de Juan José Tamayo, un teólogo español conocido por sus ideas progresistas y críticas al papado romano. En este texto, Tamayo busca revivir la esencia radical del cristianismo, que según él fue perdiendo su carácter liberador a medida que se domesticaba con el poder y la riqueza.
Para Tamayo, el problema principal es que la Iglesia católica ha sido tomada por los intereses de sus jerarcas y la alianza con la extrema derecha. En lugar de recuperar la ética radical de Jesús de Nazaret, que fue secuestrada muy pronto por los funcionarios de Dios y los mercaderes del templo, la Iglesia se ha distanciado de los colectivos empobrecidos.
El autor sostiene que si el cristianismo quiere volver a las raíces del fundador, debe recuperar su carácter liberador como movimiento antiimperial e igualitario de hombres y mujeres. También insiste en la importancia de la radicalidad de fieles como Francisco de Asís, Teresa de Ávila, Simone Weil y el obispo Romero, quienes han sido silenciados o excomulgados por sus ideas.
La figura de Jesús de Nazaret es central en las propuestas de Tamayo. El autor sostiene que la Iglesia ha perdido su conexión con este personaje, que fue un defensor de la justicia social y un liberador de los oprimidos. Tamayo busca rescatar esta figura del cristianismo, que según él se había convertido en una versión moderna del arrianismo.
El libro de Tamayo es un llamado a la acción para aquellos que buscan revivir el cristianismo en su forma más radical y liberadora. No es solo un análisis teológico, sino un llamado a la transformación social y política.
Para Tamayo, el problema principal es que la Iglesia católica ha sido tomada por los intereses de sus jerarcas y la alianza con la extrema derecha. En lugar de recuperar la ética radical de Jesús de Nazaret, que fue secuestrada muy pronto por los funcionarios de Dios y los mercaderes del templo, la Iglesia se ha distanciado de los colectivos empobrecidos.
El autor sostiene que si el cristianismo quiere volver a las raíces del fundador, debe recuperar su carácter liberador como movimiento antiimperial e igualitario de hombres y mujeres. También insiste en la importancia de la radicalidad de fieles como Francisco de Asís, Teresa de Ávila, Simone Weil y el obispo Romero, quienes han sido silenciados o excomulgados por sus ideas.
La figura de Jesús de Nazaret es central en las propuestas de Tamayo. El autor sostiene que la Iglesia ha perdido su conexión con este personaje, que fue un defensor de la justicia social y un liberador de los oprimidos. Tamayo busca rescatar esta figura del cristianismo, que según él se había convertido en una versión moderna del arrianismo.
El libro de Tamayo es un llamado a la acción para aquellos que buscan revivir el cristianismo en su forma más radical y liberadora. No es solo un análisis teológico, sino un llamado a la transformación social y política.