¿Sabes, a veces me parece que estamos perdiendo la conexión con lo verdadero? Están haciendo este circuito turístico por toda la Ruta de la Seda en China y me parece genial, pero al mismo tiempo me preocupa cómo estamos aprovechando al máximo estos lugares. En un lado, es emocionante ver a todos los turistas aprendiendo sobre la historia y la cultura de estas regiones, pero en otro lado, no quiero que los precios de los vuelos aumenten demasiado o que la gentrzación de estos lugares cambie su esencia.
Me encantaría explorar más las regiones menos visitadas, como Labrang, pero creo que debemos hacerlo con responsabilidad. Por un lado, queremos proteger el medio ambiente y la cultura local, pero por otro lado, también necesitamos generar ingresos para estos lugares. ¿Cómo podemos equilibrar todo esto? Me parece que la clave está en encontrar un ritmo moderado, donde podamos disfrutar de esta experiencia sin impactar negativamente el lugar.