El cojonudo de Logroño es un pincho que defina la autenticidad gastronómica de esta ciudad. Su sabor es una explosión de sabores, gracias a su receta única.
En el corazón del barrio de Laurel, en las inmediaciones de sus famosas bares y restaurantes, se encuentra El Muro, donde este pincho cojonudo se cumple con perfección. Este panecito pequeño es un verdadero tesoro para los amantes de la gastronomía tradicional riojana.
El secreto del éxito de este plato es la combinación perfecta entre el chorizo picado y el huevo frito. Los dueños de El Muro logran una textura única, gracias al panecillo redondo y suave que sirve como base para este pincho.
La salsa se completa con un huevecillo de codorniz frito, un toque que distingue esta receta de otras similares. El pimiento asado agrega el toque final a esta explosión de sabores.
Para preparar este plato único es necesario destripar 1 chorizo fresco y freírlo al punto deseado en una chispa de aceite. Luego, rellena los panecillos con picadillo de chorizo y coronas cada uno con un huevecillo frito y una tira de pimiento asado escurrido.
La dificultad para preparar este plato es mínima, lo que la hace accesible a cualquier persona interesada en probar esta gastronomía auténtica.
En el corazón del barrio de Laurel, en las inmediaciones de sus famosas bares y restaurantes, se encuentra El Muro, donde este pincho cojonudo se cumple con perfección. Este panecito pequeño es un verdadero tesoro para los amantes de la gastronomía tradicional riojana.
El secreto del éxito de este plato es la combinación perfecta entre el chorizo picado y el huevo frito. Los dueños de El Muro logran una textura única, gracias al panecillo redondo y suave que sirve como base para este pincho.
La salsa se completa con un huevecillo de codorniz frito, un toque que distingue esta receta de otras similares. El pimiento asado agrega el toque final a esta explosión de sabores.
Para preparar este plato único es necesario destripar 1 chorizo fresco y freírlo al punto deseado en una chispa de aceite. Luego, rellena los panecillos con picadillo de chorizo y coronas cada uno con un huevecillo frito y una tira de pimiento asado escurrido.
La dificultad para preparar este plato es mínima, lo que la hace accesible a cualquier persona interesada en probar esta gastronomía auténtica.