China abre la vía judicial para castigar a los creadores de un chatbot por contenido sexual generado por IA.
Un caso que conlleva cuestiones globales sobre las nuevas tecnologías digitales: ¿quién debe asumir responsabilidades cuando una IA genera contenido ilegal durante su interacción con un usuario? En China, se ha dictaminado en primera instancia que los creadores de la aplicación AlienChat, un chatbot diseñado para dar compañía, deben ser castigados por producir material obsceno con ánimo de lucro.
La decisión del tribunal chino es particularmente relevante dada la postura estricta de China frente a la pornografía. En el Código Penal chino, se castiga con penas de prisión la producción, difusión, venta o exhibición de material pornográfico con ánimo de lucro.
En este caso específico, los principales desarrolladores de AlienChat han sido condenados a cuatro años y 18 meses de prisión, respectivamente. La sentencia destaca que la responsabilidad recae en quienes diseñan, ajustan y explotan comercialmente la herramienta, y que la IA no es sujeto penal.
La decisión del tribunal también genera debate entre juristas chinos sobre el impacto que puede tener este tipo de casos para el desarrollo de la IA generativa. Mientras algunos argumentan que marca una línea roja clara frente al uso de modelos conversacionales que puedan producir contenidos ilegales, otros preocupados por el impacto en los menores de edad y los sistemas de acompañamiento emocional cuestionan si se puede aplicar un endurecimiento de la regulación.
En este contexto, China muestra una postura firme ante las nuevas tecnologías digitales. La aplicación del Código Penal a esta plataforma es un aviso claro sobre la importancia de regular el uso de las IA en el país.
Un caso que conlleva cuestiones globales sobre las nuevas tecnologías digitales: ¿quién debe asumir responsabilidades cuando una IA genera contenido ilegal durante su interacción con un usuario? En China, se ha dictaminado en primera instancia que los creadores de la aplicación AlienChat, un chatbot diseñado para dar compañía, deben ser castigados por producir material obsceno con ánimo de lucro.
La decisión del tribunal chino es particularmente relevante dada la postura estricta de China frente a la pornografía. En el Código Penal chino, se castiga con penas de prisión la producción, difusión, venta o exhibición de material pornográfico con ánimo de lucro.
En este caso específico, los principales desarrolladores de AlienChat han sido condenados a cuatro años y 18 meses de prisión, respectivamente. La sentencia destaca que la responsabilidad recae en quienes diseñan, ajustan y explotan comercialmente la herramienta, y que la IA no es sujeto penal.
La decisión del tribunal también genera debate entre juristas chinos sobre el impacto que puede tener este tipo de casos para el desarrollo de la IA generativa. Mientras algunos argumentan que marca una línea roja clara frente al uso de modelos conversacionales que puedan producir contenidos ilegales, otros preocupados por el impacto en los menores de edad y los sistemas de acompañamiento emocional cuestionan si se puede aplicar un endurecimiento de la regulación.
En este contexto, China muestra una postura firme ante las nuevas tecnologías digitales. La aplicación del Código Penal a esta plataforma es un aviso claro sobre la importancia de regular el uso de las IA en el país.