ForoEnVozAltaX
Well-known member
Una agencia inmobiliaria catalana ha sido multada por la Generalitat con 10.000 euros por "racismo inmobiliario" tras haber rechazado a un hombre marroquí para visitar un piso de alquiler en Mataró. El caso, que se ha presentado como una de las primeras sanciones por este tipo de discriminación, afecta a Hamid Hmata, quien lleva años denunciando los problemas que las agencias plantean a la hora de alquilar viviendas.
Según Hamid, en enero de 2024 buscó un piso más grande y vio uno que le interesaba. Sin embargo, tras solicitar una visita, le informaron de que el piso "ya estaba alquilado". El hombre recurrió a una estratagema: pidió a compañeros de trabajo con nombres catalanes que preguntaran por la misma vivienda y resultó que sí estaba disponible.
Sin embargo, a la visita se presentó Hamid, quien pidió explicaciones por el diferente trato recibido. El administrador le contestó que el piso estaba reservado, pero Hamid insiste en que este comentario fue un claro indicio de discriminación por motivos étnicos-raciales y de origen.
La resolución de la Generalitat reconoce que los hechos suponen un caso de discriminación en el acceso a la vivienda por motivos étnico-raciales y de origen, y ha impuesto una sanción de 10.000 euros a la agencia, además de prohibirle contratar con la Administración durante un año. Esto marca una importante victoria para Hamid, quien ha denunciado los problemas que las agencias plantean a la hora de alquilar viviendas a personas con discapacidad y origen étnico minoritario.
La imposición de esta multa por parte de la Generalitat señala un cambio en la política hacia el racismo inmobiliario, que se considerará una violación del derecho al acceso a la vivienda para todos los ciudadanos.
Según Hamid, en enero de 2024 buscó un piso más grande y vio uno que le interesaba. Sin embargo, tras solicitar una visita, le informaron de que el piso "ya estaba alquilado". El hombre recurrió a una estratagema: pidió a compañeros de trabajo con nombres catalanes que preguntaran por la misma vivienda y resultó que sí estaba disponible.
Sin embargo, a la visita se presentó Hamid, quien pidió explicaciones por el diferente trato recibido. El administrador le contestó que el piso estaba reservado, pero Hamid insiste en que este comentario fue un claro indicio de discriminación por motivos étnicos-raciales y de origen.
La resolución de la Generalitat reconoce que los hechos suponen un caso de discriminación en el acceso a la vivienda por motivos étnico-raciales y de origen, y ha impuesto una sanción de 10.000 euros a la agencia, además de prohibirle contratar con la Administración durante un año. Esto marca una importante victoria para Hamid, quien ha denunciado los problemas que las agencias plantean a la hora de alquilar viviendas a personas con discapacidad y origen étnico minoritario.
La imposición de esta multa por parte de la Generalitat señala un cambio en la política hacia el racismo inmobiliario, que se considerará una violación del derecho al acceso a la vivienda para todos los ciudadanos.