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Castilla-La Mancha lanza un plan para que los jóvenes puedan adquirir una vivienda con menos impuestos. El gobierno regional ha aprobado un paquete de medidas fiscales para facilitar el acceso a la vivienda a los jóvenes, con la esperanza de reducir "los impuestos inherentes a la adquisición" y fomentar el ahorro previo.
El plan incluye una rebaja del 15% en el IRPF por las aportaciones a lo que antes se llamaban "cuentas vivienda", con un límite máximo de 3.000 euros, para los jóvenes menores de 36 años que residan en la región. Además, se reduce el impuesto sobre transmisiones desde el 5% al 3%, y se rebaja el impuesto sobre actos jurídicos documentados del 0,50% al 0,25%.
El objetivo es reducir "los impuestos inherentes a la adquisición" de una vivienda para que los jóvenes puedan hacer frente a los gastos asociados con su compra. El plan también incluye un aumento en la deducción del impuesto sobre el rendimiento de las viviendas, pasando de 450 a 500 euros.
El gobierno de Castilla-La Mancha destina 8 millones de euros para estos incentivos fiscales y espera que se beneficien unos 12.000 jóvenes menores de 36 años. La región busca ampliar el parque inmobiliario, especialmente en la compra, con la colaboración del sector privado.
El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, explica que el objetivo es "ayudar económicamente a lo que está significando un tormento para muchísimas familias", es decir, poder adquirir una vivienda o incluso tenerla en alquiler.
El plan forma parte del Plan de Acción por la Vivienda que se presentó a finales del pasado año y busca simplificar toda la maraña administrativa para facilitar el cambio de uso de suelo dotacional a residencial y reconvertir edificios públicos en desuso para destinarlos a vivienda.
Sin embargo, la falta de vivienda en Castilla-La Mancha también se extiende a las zonas rurales debido al estado de conservación de muchos inmuebles. En estos casos, el gobierno ofrece una ayuda máxima de 10.800 euros para sufragar el coste de la entrada a los jóvenes menores de 35 años que adquieran una vivienda en municipios de hasta 10.000 habitantes.
La región también superó el pasado año los 15.000 visados de obra nueva, el 21% de los cuales "con algún tipo de protección pública".
El plan incluye una rebaja del 15% en el IRPF por las aportaciones a lo que antes se llamaban "cuentas vivienda", con un límite máximo de 3.000 euros, para los jóvenes menores de 36 años que residan en la región. Además, se reduce el impuesto sobre transmisiones desde el 5% al 3%, y se rebaja el impuesto sobre actos jurídicos documentados del 0,50% al 0,25%.
El objetivo es reducir "los impuestos inherentes a la adquisición" de una vivienda para que los jóvenes puedan hacer frente a los gastos asociados con su compra. El plan también incluye un aumento en la deducción del impuesto sobre el rendimiento de las viviendas, pasando de 450 a 500 euros.
El gobierno de Castilla-La Mancha destina 8 millones de euros para estos incentivos fiscales y espera que se beneficien unos 12.000 jóvenes menores de 36 años. La región busca ampliar el parque inmobiliario, especialmente en la compra, con la colaboración del sector privado.
El consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, explica que el objetivo es "ayudar económicamente a lo que está significando un tormento para muchísimas familias", es decir, poder adquirir una vivienda o incluso tenerla en alquiler.
El plan forma parte del Plan de Acción por la Vivienda que se presentó a finales del pasado año y busca simplificar toda la maraña administrativa para facilitar el cambio de uso de suelo dotacional a residencial y reconvertir edificios públicos en desuso para destinarlos a vivienda.
Sin embargo, la falta de vivienda en Castilla-La Mancha también se extiende a las zonas rurales debido al estado de conservación de muchos inmuebles. En estos casos, el gobierno ofrece una ayuda máxima de 10.800 euros para sufragar el coste de la entrada a los jóvenes menores de 35 años que adquieran una vivienda en municipios de hasta 10.000 habitantes.
La región también superó el pasado año los 15.000 visados de obra nueva, el 21% de los cuales "con algún tipo de protección pública".