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Una joven busca refugio en una isla desierta, pero con un precio: contar sus vecinos al atardecer.
La isla de Skomer, perteneciente a un archipiélago abandonado de Gales, se ha convertido en el hogar de una extraña promesa. Una organización sin ánimo de lucro, la Wildlife Trust of South and West Wales, ofrece un techo para vivir a coste cero durante tres meses, siempre y cuando quien la acepta cumpla con una condición: contar frailecillos al atardecer.
El frailecillo, una especie en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se ha convertido en el objetivo principal de esta iniciativa. La organización busca encontrar a tres personas que puedan vigilar a estos pequeños pájaros durante los próximos meses.
Para ello, se han dividido la isla en secciones y contabilizan las aves por sector. "Sacamos nuestros equipos y contamos todos los animales en tierra, luego en el mar y también en el aire", ha explicado Rob Knott, responsable de visitantes de la isla.
La condición de contar frailecillos es una medida para monitorear su presencia y ayudar a mejorar sus cifras. "Antes eran muy comunes", ha señalado Knott. "Así que hacemos todo lo posible para mejorar estas cifras".
El objetivo es encontrar personas dispuestas a comprometerse con la conservación de esta especie, incluso si eso significa hacer algo tan simple pero importante como contarlos cada tarde.
Mientras tanto, la isla de Skomer sigue siendo un hogar para algunos, aunque solo por un corto período de tiempo. Pero quién sabe, tal vez el amor por los frailecillos y su compromiso con la conservación puedan cambiar las vidas de esas personas que se aventuren a vivir en una isla desierta, pero con un corazón lleno de vida.
La isla de Skomer, perteneciente a un archipiélago abandonado de Gales, se ha convertido en el hogar de una extraña promesa. Una organización sin ánimo de lucro, la Wildlife Trust of South and West Wales, ofrece un techo para vivir a coste cero durante tres meses, siempre y cuando quien la acepta cumpla con una condición: contar frailecillos al atardecer.
El frailecillo, una especie en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se ha convertido en el objetivo principal de esta iniciativa. La organización busca encontrar a tres personas que puedan vigilar a estos pequeños pájaros durante los próximos meses.
Para ello, se han dividido la isla en secciones y contabilizan las aves por sector. "Sacamos nuestros equipos y contamos todos los animales en tierra, luego en el mar y también en el aire", ha explicado Rob Knott, responsable de visitantes de la isla.
La condición de contar frailecillos es una medida para monitorear su presencia y ayudar a mejorar sus cifras. "Antes eran muy comunes", ha señalado Knott. "Así que hacemos todo lo posible para mejorar estas cifras".
El objetivo es encontrar personas dispuestas a comprometerse con la conservación de esta especie, incluso si eso significa hacer algo tan simple pero importante como contarlos cada tarde.
Mientras tanto, la isla de Skomer sigue siendo un hogar para algunos, aunque solo por un corto período de tiempo. Pero quién sabe, tal vez el amor por los frailecillos y su compromiso con la conservación puedan cambiar las vidas de esas personas que se aventuren a vivir en una isla desierta, pero con un corazón lleno de vida.