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Carmen Prieto, una historia de superación y rebeldía en la lucha contra la depresión. La ex enfermera que se enfrentó a su maltrato y encontró la fuerza en el teatro.
"Dejé de tomar medicación", recuerda Carmen, "me daba la impresión de que los antidepresivos me dejaban muy plana emocionalmente". La depresión la había acompañado durante años después de ser víctima del maltrato de su marido. La medicación no funcionó, por lo que tomó una decisión difícil: dejarla de tomar.
"Me daba la impresión de que los antidepresivos me dejaban muy plana emocionalmente", repite Carmen. "No sentía la tristeza de la depresión de forma tan intensa, pero tampoco lograba sentirse feliz y alegre, como antes". La ansiedad y el vacío emocional eran sus compañeros de viaje.
La decisión de dejar de tomar medicación fue un proceso lento. Carmen es enfermera y conoce el manejo de los antidepresivos, pero la depresión era algo diferente. "Asumí el riesgo", admite, "de poder volver a la depresión". Pero no volvió.
Tras dejar la medicación, Carmen se encontró con un mundo nuevo. El teatro le había encontrado, y se convirtió en una pasión. "He descubierto el mundo del doblaje", sonríe, y se siente realizada. Actúa con un grupo de amigas y disfruta de las experiencias.
La prescripción social es lo que la ha ayudado a superar su depresión. La actividad física, el contacto con la naturaleza y las tareas creativas y en grupo han sido clave. Tomó medicación, estuvo a terapia y recibió el apoyo de entidades especializadas en la violencia machista.
Carmen colabora ahora con entidades sociales para dar testimonio de su experiencia. Ha superado su carácter tímido y se siente realizada. "Me noto muy diferente", asegura, y tiene razón. La vida de Carmen ha cambiado drásticamente desde que dejó de tomar medicación.
"Estoy bastante bien", dice con convicción. "La verdad es que llevo una temporada buena". Ha encontrado gente con la que conecta bien, y el teatro le llena mucho. "Somos un grupo de cinco que solemos quedar e ir a ver obras de teatro en Barcelona y nos juntamos de vez en cuando".
Carmen Prieto es una inspiración para muchos. Su historia de superación y rebeldía contra la depresión es un ejemplo a seguir. Su determinación y su fuerza han cambiado su vida para siempre.
"Dejé de tomar medicación", recuerda Carmen, "me daba la impresión de que los antidepresivos me dejaban muy plana emocionalmente". La depresión la había acompañado durante años después de ser víctima del maltrato de su marido. La medicación no funcionó, por lo que tomó una decisión difícil: dejarla de tomar.
"Me daba la impresión de que los antidepresivos me dejaban muy plana emocionalmente", repite Carmen. "No sentía la tristeza de la depresión de forma tan intensa, pero tampoco lograba sentirse feliz y alegre, como antes". La ansiedad y el vacío emocional eran sus compañeros de viaje.
La decisión de dejar de tomar medicación fue un proceso lento. Carmen es enfermera y conoce el manejo de los antidepresivos, pero la depresión era algo diferente. "Asumí el riesgo", admite, "de poder volver a la depresión". Pero no volvió.
Tras dejar la medicación, Carmen se encontró con un mundo nuevo. El teatro le había encontrado, y se convirtió en una pasión. "He descubierto el mundo del doblaje", sonríe, y se siente realizada. Actúa con un grupo de amigas y disfruta de las experiencias.
La prescripción social es lo que la ha ayudado a superar su depresión. La actividad física, el contacto con la naturaleza y las tareas creativas y en grupo han sido clave. Tomó medicación, estuvo a terapia y recibió el apoyo de entidades especializadas en la violencia machista.
Carmen colabora ahora con entidades sociales para dar testimonio de su experiencia. Ha superado su carácter tímido y se siente realizada. "Me noto muy diferente", asegura, y tiene razón. La vida de Carmen ha cambiado drásticamente desde que dejó de tomar medicación.
"Estoy bastante bien", dice con convicción. "La verdad es que llevo una temporada buena". Ha encontrado gente con la que conecta bien, y el teatro le llena mucho. "Somos un grupo de cinco que solemos quedar e ir a ver obras de teatro en Barcelona y nos juntamos de vez en cuando".
Carmen Prieto es una inspiración para muchos. Su historia de superación y rebeldía contra la depresión es un ejemplo a seguir. Su determinación y su fuerza han cambiado su vida para siempre.