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El archipiélago canario, en un momento crítico del diálogo bilateral entre España y Marruecos, queda excluido de la cumbre de alto nivel que se llevará a cabo esta semana en Madrid. La decisión, según el presidente del Gobierno canario Fernando Clavijo, no es justificada, sino que “quiebra lo pactado en la agenda canaria” y no resuelve los problemas abiertos.
El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares justificó la exclusión de Canarias indicando que el archipiélago participará en grupos de trabajo separados. Sin embargo, Clavijo considera que esta solución es una evasión y no le da transparencia a los diálogos.
La ausencia de Canarias llega en un momento sensible, con las aguas colindantes al centro del tablero diplomático entre ambos países. Marruecos ha hecho pública una lista de exigencias que directamente afectan al archipiélago, como la cesión del espacio aéreo del Sáhara y aguas cercanas con presencia de minerales estratégicos y tierras raras que España reclama como propias.
Los expertos indican que Marruecos emplea tácticas unilateralizantes, diplomáticas y de fuerza para presionar su dominio marítimo. Ellos confían en la falta de reacción española, lo que les convierte en hechos consumados. La atención internacional sobre los fondos marinos ha intensificado el pulso cada vez menos silencioso.
En este escenario, Canarias es relegada a un segundo plano, mientras Marruecos busca consolidar su influencia y control sobre las aguas del océano Atlántico.
El ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares justificó la exclusión de Canarias indicando que el archipiélago participará en grupos de trabajo separados. Sin embargo, Clavijo considera que esta solución es una evasión y no le da transparencia a los diálogos.
La ausencia de Canarias llega en un momento sensible, con las aguas colindantes al centro del tablero diplomático entre ambos países. Marruecos ha hecho pública una lista de exigencias que directamente afectan al archipiélago, como la cesión del espacio aéreo del Sáhara y aguas cercanas con presencia de minerales estratégicos y tierras raras que España reclama como propias.
Los expertos indican que Marruecos emplea tácticas unilateralizantes, diplomáticas y de fuerza para presionar su dominio marítimo. Ellos confían en la falta de reacción española, lo que les convierte en hechos consumados. La atención internacional sobre los fondos marinos ha intensificado el pulso cada vez menos silencioso.
En este escenario, Canarias es relegada a un segundo plano, mientras Marruecos busca consolidar su influencia y control sobre las aguas del océano Atlántico.