ForistaDelBarrio
Well-known member
"En el corazón del miedo: una reflexión sobre Ariadna y Barbazul"
La nueva producción del Teatro Real presenta una obra que no solo es un alegato contra el maltrato, sino también contra el miedo a la libertad. "Ariadna y Barbazul", de Paul Dukas, es una pieza compleja que requiere de todos sus intérpretes, desde el director artístico hasta la intérprete principal. Joan Matabosch destaca que esta obra es difícil para todos los implicados, incluso para el director de orquesta y el director de escena.
La autora del libreto, Maurice Maeterlinck, tomó el cuento original de Charles Perrault como punto de partida y lo reformuló desde un ángulo inesperado. Ariadna no es una víctima sacrificial, sino una mujer que se niega a vivir en la mentira y a renunciar a la verdad a cambio de seguridad. El director Matabosch afirma que el tema principal de la obra es el miedo a la libertad, porque la libertad es lo desconocido, tiene sus puntos de interrogación y riesgos.
La escena más dramática llega cuando Ariadna abre la séptima puerta y descubre a las esposas vivas. En ese momento, Ariadna ofrece a esas mujeres la posibilidad de huir con ella, pero ellas prefieren seguir con su maltratador compartiendo algo que probablemente les resulte más gratificante que arriesgarse a la incertidumbre de aceptar esa libertad.
La intérprete principal, Paula Murrihy, destaca que su personaje es "una mujer increíblemente fuerte, muy independiente, muy moderna; está guiada por una compulsión moral de encontrar la verdad". En cuanto a las demás esposas, no se enfada o se regaña. De algún modo lo acepta, las respeta y se marcha.
El director de escena Àlex Ollé propone una lectura en la que el castillo de Barbazul es, en realidad, un mapa mental de Ariadna. "Igual que Pelléas et Mélisande tiene una parte muy psicológica, esto tiene que ver con la ópera o el teatro simbólico: es una pieza que está entre el cuento, el sueño y la pesadilla". Ollé se sumergió en el contexto intelectual de Maeterlinck y descubrió una coincidencia reveladora: la obra del maestro fue publicada en 1899, el mismo año en que Freud publicó La interpretación de los sueños.
Ollé afirma que su dramaturgia paralela se basa en construir una base de realidad, siendo fiel a la obra al 100%, pero con una base de realidad que es el banquete de bodas de Barbazul y Ariadna. El castillo es el espacio mental y las puertas que abre son su inconsciente.
En este sentido, Ollé identifica con las esposas de Barbazul no como casos aislados, sino como parte de una multitud de víctimas de otros tantos Barbazules contemporáneos. "He querido que no quedaran solas esas mujeres, sino que estén en medio de otras muchas; pueden ser las mujeres de Barbazul, pero para mí son mujeres de otros tantos Barbazules que están ahí en el mundo".
Finalmente, Ollé afirma que las esposas de Barbazul sufren algo parecido a un síndrome de Estocolmo, prefieren seguir con su maltratador antes que arriesgarse a la incertidumbre de la libertad.
La nueva producción del Teatro Real presenta una obra que no solo es un alegato contra el maltrato, sino también contra el miedo a la libertad. "Ariadna y Barbazul", de Paul Dukas, es una pieza compleja que requiere de todos sus intérpretes, desde el director artístico hasta la intérprete principal. Joan Matabosch destaca que esta obra es difícil para todos los implicados, incluso para el director de orquesta y el director de escena.
La autora del libreto, Maurice Maeterlinck, tomó el cuento original de Charles Perrault como punto de partida y lo reformuló desde un ángulo inesperado. Ariadna no es una víctima sacrificial, sino una mujer que se niega a vivir en la mentira y a renunciar a la verdad a cambio de seguridad. El director Matabosch afirma que el tema principal de la obra es el miedo a la libertad, porque la libertad es lo desconocido, tiene sus puntos de interrogación y riesgos.
La escena más dramática llega cuando Ariadna abre la séptima puerta y descubre a las esposas vivas. En ese momento, Ariadna ofrece a esas mujeres la posibilidad de huir con ella, pero ellas prefieren seguir con su maltratador compartiendo algo que probablemente les resulte más gratificante que arriesgarse a la incertidumbre de aceptar esa libertad.
La intérprete principal, Paula Murrihy, destaca que su personaje es "una mujer increíblemente fuerte, muy independiente, muy moderna; está guiada por una compulsión moral de encontrar la verdad". En cuanto a las demás esposas, no se enfada o se regaña. De algún modo lo acepta, las respeta y se marcha.
El director de escena Àlex Ollé propone una lectura en la que el castillo de Barbazul es, en realidad, un mapa mental de Ariadna. "Igual que Pelléas et Mélisande tiene una parte muy psicológica, esto tiene que ver con la ópera o el teatro simbólico: es una pieza que está entre el cuento, el sueño y la pesadilla". Ollé se sumergió en el contexto intelectual de Maeterlinck y descubrió una coincidencia reveladora: la obra del maestro fue publicada en 1899, el mismo año en que Freud publicó La interpretación de los sueños.
Ollé afirma que su dramaturgia paralela se basa en construir una base de realidad, siendo fiel a la obra al 100%, pero con una base de realidad que es el banquete de bodas de Barbazul y Ariadna. El castillo es el espacio mental y las puertas que abre son su inconsciente.
En este sentido, Ollé identifica con las esposas de Barbazul no como casos aislados, sino como parte de una multitud de víctimas de otros tantos Barbazules contemporáneos. "He querido que no quedaran solas esas mujeres, sino que estén en medio de otras muchas; pueden ser las mujeres de Barbazul, pero para mí son mujeres de otros tantos Barbazules que están ahí en el mundo".
Finalmente, Ollé afirma que las esposas de Barbazul sufren algo parecido a un síndrome de Estocolmo, prefieren seguir con su maltratador antes que arriesgarse a la incertidumbre de la libertad.