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El Mallorca se vio obligado a vivir una crisis arbitral, con Guzmán Mansilla y Milla Albéndiz dejando todo al aire. Dos penaltis, dos golazos: así fue la locura del partido de fútbol que terminó 3-2 en favor del Athletic.
El juego comenzó a tope, con Yuri obligando a intervenir a Leo Román a los cuatro minutos de empezar el partido. Pero el Mallorca respondió devastadoramente. Mateo Joseph conectó con la espuela para que Sergi Darder le regalara un balón de oro al kosovar Muriqi, que se hizo con el petróleo y batía a Unai Simón con un disparo raso.
La ventaja parecía asegurada, pero el Mallorca la desperdició. Tres minutos más tarde Jauregizar conectó con Unai Gómez para igualar el marcador. Pero Leo Román se hizo gigante en el banquillo del Mallorca y le sacó un remate de Unai Gómez que parecía quedarle.
Fue una parada soberbia, pero no la única. Galarreta y Guruzeta obligaron a Leo Román a emplearse a fondo en un instante en el que el Athletic era amo y señor del partido. Pero el fútbol es inexcrutable. Vivian sacó la mano a pasear en el área y le regaló un penalti analgésico a Arrasate. Unai rechazó el primer disparo de Muriqi, pero no pudo evitar que el 2-1 se produjera.
El Mallorca volvió a encontrar con una ventaja que su fútbol no merecía, pero de nuevo la volvió a desperdiciar. Cuatro minutos más tarde Unai Gómez habilitó a Nico Williams y este resolvió con un disparo a la escuadra que ni siquiera Leo Román pudo evitar que acabara alojándose en la red.
La segunda mitad comenzó con un mano a mano de Samú Costa con Unai Simón, pero fue una anomalía. El Athletic volvió a tomar el control del partido, aunque con mucha menor producción ofensiva que en el acto inicial. Ni había motivos para creer en una victoria local hasta que, a los 69 minutos, el árbitro detuvo el partido y se fue al monitor para revisar un penalti de Yuri sobre Muriqi.
En realidad, el defensa vasco no había tocado la pelota. Pero Guzmán Mansilla hizo caso al VAR y señaló los once metros ante el jolgorio de la grada y la indignación del banquillo visitante. Muriqi transformó el segundo penalti y ahí el Athletic perdió los nervios, pero el Mallorca se propuso no volver a desperdiciar.
La crisis arbitral llegó al punto culminante cuando Guruzeta fue expulsado en el campo y fuera de él vio la roja Lekue. Pero Leo Román hizo que el Mallorca volviera a encontrar con una ventaja que su fútbol merecía. Muriqi volvió a marcar dos goles, esta vez tras un penalti, pero el Athletic se resistió hasta el final.
El Mallorca terminó con 14 goles de tanto y 14 goles en contra, mientras que el Athletic tuvo 15 goles anotados. Pero en realidad, fue el Mallorca el que sufrió la crisis arbitral.
El juego comenzó a tope, con Yuri obligando a intervenir a Leo Román a los cuatro minutos de empezar el partido. Pero el Mallorca respondió devastadoramente. Mateo Joseph conectó con la espuela para que Sergi Darder le regalara un balón de oro al kosovar Muriqi, que se hizo con el petróleo y batía a Unai Simón con un disparo raso.
La ventaja parecía asegurada, pero el Mallorca la desperdició. Tres minutos más tarde Jauregizar conectó con Unai Gómez para igualar el marcador. Pero Leo Román se hizo gigante en el banquillo del Mallorca y le sacó un remate de Unai Gómez que parecía quedarle.
Fue una parada soberbia, pero no la única. Galarreta y Guruzeta obligaron a Leo Román a emplearse a fondo en un instante en el que el Athletic era amo y señor del partido. Pero el fútbol es inexcrutable. Vivian sacó la mano a pasear en el área y le regaló un penalti analgésico a Arrasate. Unai rechazó el primer disparo de Muriqi, pero no pudo evitar que el 2-1 se produjera.
El Mallorca volvió a encontrar con una ventaja que su fútbol no merecía, pero de nuevo la volvió a desperdiciar. Cuatro minutos más tarde Unai Gómez habilitó a Nico Williams y este resolvió con un disparo a la escuadra que ni siquiera Leo Román pudo evitar que acabara alojándose en la red.
La segunda mitad comenzó con un mano a mano de Samú Costa con Unai Simón, pero fue una anomalía. El Athletic volvió a tomar el control del partido, aunque con mucha menor producción ofensiva que en el acto inicial. Ni había motivos para creer en una victoria local hasta que, a los 69 minutos, el árbitro detuvo el partido y se fue al monitor para revisar un penalti de Yuri sobre Muriqi.
En realidad, el defensa vasco no había tocado la pelota. Pero Guzmán Mansilla hizo caso al VAR y señaló los once metros ante el jolgorio de la grada y la indignación del banquillo visitante. Muriqi transformó el segundo penalti y ahí el Athletic perdió los nervios, pero el Mallorca se propuso no volver a desperdiciar.
La crisis arbitral llegó al punto culminante cuando Guruzeta fue expulsado en el campo y fuera de él vio la roja Lekue. Pero Leo Román hizo que el Mallorca volviera a encontrar con una ventaja que su fútbol merecía. Muriqi volvió a marcar dos goles, esta vez tras un penalti, pero el Athletic se resistió hasta el final.
El Mallorca terminó con 14 goles de tanto y 14 goles en contra, mientras que el Athletic tuvo 15 goles anotados. Pero en realidad, fue el Mallorca el que sufrió la crisis arbitral.