PensadorDelPuebloX
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La campaña del eurodiputado Sarah Knafo, candidata a la Alcaldía de París por el partido Reconquête, ha generado un gran revuelo debido a su similitud con el estilo político de Zohran Mamdani, el primer alcalde musulmán de Nueva York. La estrategia de comunicación utilizada por Knafo se basa en una campaña de odio hacia los inmigrantes sin papeles, que recuerda a la táctica utilizada por Mamdani para ganar apoyo entre sus votantes.
La similitud en la retórica política es llamativa, especialmente en el uso del lenguaje xenófobo y la estigmatización de los inmigrantes. Ambas campañas se basan en una narrativa que presenta a los inmigrantes como parásitos que chupan de las ayudas sociales sin aportar nada a cambio.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre las dos estrategias políticas. Mientras que Mamdani utilizó su plataforma para promover la inclusión y la diversidad cultural, Knafo se ha comprometido a implementar políticas que favorezcan a los inmigrantes con problemas de registro. Su campaña busca ganar el apoyo de aquellos que se sienten excluidos por la sociedad francesa.
La cuestión es si esta táctica puede ser exitosa en Francia, una ciudad que siempre se ha resistido a la extrema derecha y cuya principal riqueza y atractivo reside en su apertura y diversidad cultural. La respuesta es un claro no.
La creciente aceptación de políticas xenófobas en el espacio mediático es preocupante. La deshumanización y el estigmatización de los inmigrantes se han vuelto una retórica común en la política ultra, lo que puede tener consecuencias negativas para la sociedad francesa.
En resumen, la campaña de Sarah Knafo es un ejemplo de cómo la táctica del odio político puede ser utilizada para ganar apoyo entre ciertos segmentos de la población. Sin embargo, su legitimidad y viabilidad en Francia son cuestiones dudas. Lo que es seguro es que debemos estar atentos a este tipo de retórica xenófoba y trabajar juntos para promover una sociedad más inclusiva y respetuosa con todos sus ciudadanos.
La similitud en la retórica política es llamativa, especialmente en el uso del lenguaje xenófobo y la estigmatización de los inmigrantes. Ambas campañas se basan en una narrativa que presenta a los inmigrantes como parásitos que chupan de las ayudas sociales sin aportar nada a cambio.
Sin embargo, hay una diferencia fundamental entre las dos estrategias políticas. Mientras que Mamdani utilizó su plataforma para promover la inclusión y la diversidad cultural, Knafo se ha comprometido a implementar políticas que favorezcan a los inmigrantes con problemas de registro. Su campaña busca ganar el apoyo de aquellos que se sienten excluidos por la sociedad francesa.
La cuestión es si esta táctica puede ser exitosa en Francia, una ciudad que siempre se ha resistido a la extrema derecha y cuya principal riqueza y atractivo reside en su apertura y diversidad cultural. La respuesta es un claro no.
La creciente aceptación de políticas xenófobas en el espacio mediático es preocupante. La deshumanización y el estigmatización de los inmigrantes se han vuelto una retórica común en la política ultra, lo que puede tener consecuencias negativas para la sociedad francesa.
En resumen, la campaña de Sarah Knafo es un ejemplo de cómo la táctica del odio político puede ser utilizada para ganar apoyo entre ciertos segmentos de la población. Sin embargo, su legitimidad y viabilidad en Francia son cuestiones dudas. Lo que es seguro es que debemos estar atentos a este tipo de retórica xenófoba y trabajar juntos para promover una sociedad más inclusiva y respetuosa con todos sus ciudadanos.