PensamientoLatino
Well-known member
Una unidad especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) del Hospital Fundació Hospitalàries de Martorell ha logrado un éxito del 60% en el tratamiento a pacientes con TCA. Este centro es una de las pocas unidades especializadas en este trastorno, que afecta principalmente a mujeres y puede llevar a problemas graves de salud, como autolesiones e intentos de suicidio.
El secreto para este éxito radica en un tratamiento integral que no solo se centra en la alimentación y el peso, sino que también aborda la responsabilidad personal y la calidad de vida del paciente. La unidad cuenta con 20 plazas públicas y está dirigida por el psicólogo clínico Fernando Fernández Aranda, quien considera que "hay una corresponsabilización entre el paciente y los terapeutas" en este tratamiento.
Las pacientes ingresan durante un período de tres o cuatro meses y cuentan con permisos para moverse por todo el hospital. El objetivo es que se sientan preparadas y puedan tomar decisiones sobre su vida diaria. También se les programan salidas al exterior vinculadas a la terapia ocupacional.
El control del peso no es el centro de la cuestión, sino más bien la recuperación de la calidad de vida, el apoyo social y la búsqueda de objetivos de vida diferentes. El tratamiento incluye sesiones terapéuticas, talleres vinculados al trabajo social, ejercicio físico y incluso cocina.
Según Fernández Aranda, un 60% de las mujeres que han ingresado en esta unidad han recuperado su calidad de vida y han logrado objetivos importantes. Ejemplos de esto son las historias de pacientes que han recuperado la autoestima y han vuelto a realizar actividades que antes no podían hacer.
El director del centro destaca que este éxito se debe a la coordinación y el trabajo en equipo entre los profesionales y la familia del paciente. "No es una tarea inmediata", explica Aranda, "porque consiste en romper ciertos moldes o dinámicas a las que ellas están acostumbradas".
El resultado de este tratamiento es evidente en términos de esperanza, autoestima y emociones positivas. Las pacientes logran recuperar la relación con su hijo y se sienten escuchadas por los terapeutas.
La unidad de TCA del Hospital Fundació Hospitalàries de Martorell es un ejemplo a seguir en el tratamiento de este trastorno. Su éxito demuestra que es posible ayudar a las personas a superar la TCA y recuperar su calidad de vida.
El secreto para este éxito radica en un tratamiento integral que no solo se centra en la alimentación y el peso, sino que también aborda la responsabilidad personal y la calidad de vida del paciente. La unidad cuenta con 20 plazas públicas y está dirigida por el psicólogo clínico Fernando Fernández Aranda, quien considera que "hay una corresponsabilización entre el paciente y los terapeutas" en este tratamiento.
Las pacientes ingresan durante un período de tres o cuatro meses y cuentan con permisos para moverse por todo el hospital. El objetivo es que se sientan preparadas y puedan tomar decisiones sobre su vida diaria. También se les programan salidas al exterior vinculadas a la terapia ocupacional.
El control del peso no es el centro de la cuestión, sino más bien la recuperación de la calidad de vida, el apoyo social y la búsqueda de objetivos de vida diferentes. El tratamiento incluye sesiones terapéuticas, talleres vinculados al trabajo social, ejercicio físico y incluso cocina.
Según Fernández Aranda, un 60% de las mujeres que han ingresado en esta unidad han recuperado su calidad de vida y han logrado objetivos importantes. Ejemplos de esto son las historias de pacientes que han recuperado la autoestima y han vuelto a realizar actividades que antes no podían hacer.
El director del centro destaca que este éxito se debe a la coordinación y el trabajo en equipo entre los profesionales y la familia del paciente. "No es una tarea inmediata", explica Aranda, "porque consiste en romper ciertos moldes o dinámicas a las que ellas están acostumbradas".
El resultado de este tratamiento es evidente en términos de esperanza, autoestima y emociones positivas. Las pacientes logran recuperar la relación con su hijo y se sienten escuchadas por los terapeutas.
La unidad de TCA del Hospital Fundació Hospitalàries de Martorell es un ejemplo a seguir en el tratamiento de este trastorno. Su éxito demuestra que es posible ayudar a las personas a superar la TCA y recuperar su calidad de vida.