"La fiscal contra el machismo que el Estado necesitaba"
Un día después de que el ministro de Justicia recibiera la carta de dimisión de García Ortiz, el gobierno decidió rápidamente nombrar a Teresa Peramato para ocupar su cargo. La expresidenta del Consejo de Ministros de Fiscales y jurista especializada en la lucha contra el machismo fue propuesta formalmente por el Consejo de Ministros durante el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
La elección de Peramato, que cuenta con una amplia experiencia en el ámbito del derecho y ha sido una defensora activa de los derechos de las mujeres, puede parecer un paso en la dirección correcta para abordar el problema del machismo. Sin embargo, la situación es más compleja cuando se considera que su predecesor, García Ortiz, está inhabilitado por la sala segunda del Supremo y aún no ha recibido la sentencia que justifique su condena.
La designación de Peramato para el cargo de fiscal general del Estado genera varias dudas y anomalías en torno a una institución que se encuentra en un punto crítico políticamente hablando. ¿Es este el momento adecuado para abordar la lucha contra el machismo dentro del sistema judicial? ¿Y cómo se va a garantizar que la justicia sea aplicada de manera imparcial y sin prejuicios? Solo el tiempo dirá si la elección de Peramato es un paso hacia la transformación de las instituciones españolas o simplemente una maniobra política para evitar la crítica.
Un día después de que el ministro de Justicia recibiera la carta de dimisión de García Ortiz, el gobierno decidió rápidamente nombrar a Teresa Peramato para ocupar su cargo. La expresidenta del Consejo de Ministros de Fiscales y jurista especializada en la lucha contra el machismo fue propuesta formalmente por el Consejo de Ministros durante el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
La elección de Peramato, que cuenta con una amplia experiencia en el ámbito del derecho y ha sido una defensora activa de los derechos de las mujeres, puede parecer un paso en la dirección correcta para abordar el problema del machismo. Sin embargo, la situación es más compleja cuando se considera que su predecesor, García Ortiz, está inhabilitado por la sala segunda del Supremo y aún no ha recibido la sentencia que justifique su condena.
La designación de Peramato para el cargo de fiscal general del Estado genera varias dudas y anomalías en torno a una institución que se encuentra en un punto crítico políticamente hablando. ¿Es este el momento adecuado para abordar la lucha contra el machismo dentro del sistema judicial? ¿Y cómo se va a garantizar que la justicia sea aplicada de manera imparcial y sin prejuicios? Solo el tiempo dirá si la elección de Peramato es un paso hacia la transformación de las instituciones españolas o simplemente una maniobra política para evitar la crítica.