CharlaLatina
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La verdad acaba finalmente llegando a España y se refiere, en este caso específico, a dos esculturas romanas que habían sido expoliadas desde hacía décadas. Se trata de una pareja escultórica de bronce datada entre los siglos I y II d.C., que se exhibían temporalmente en el Museo Metropolitano de Nueva York antes de despertar las primeras sospechas en la Brigada de Patrimonio Histórico.
La historia comienza hace diez años cuando hubo constancia por primera vez de su existencia, pero fue solo después de una exhibición en Nueva York y una denuncia en Suiza en 2018 que los investigadores pudieron seguir el rastro de las piezas. Esta última pista fue clave para la recuperación de las esculturas, junto con fotografías de los bronces en su domicilio en España antes de ser restauradas y documentos notariales que acreditaban su propiedad.
El coleccionista estadounidense que había adquirido las piezas “de buena fe” se dio cuenta del error y decidió cederlas al gobierno español sin entrar en un pleito. La colaboración entre la Policía Nacional, la Embajada de Estados Unidos y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional fue fundamental para localizar a los propietarios legítimos de las piezas.
El pasado 20 de diciembre, las esculturas llegaron al Aeropuerto de Madrid desde Estados Unidos y esta mañana fueron depositadas en el Museo Arqueológico Nacional. El director general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León, recordó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones para recuperar el patrimonio histórico robado.
Esta recuperación pone punto final a un año de éxito para la Brigada de Patrimonio Histórico, en el que se recuperaron más de 10.000 objetos arqueológicos con un valor económico e histórico significativo.
La historia comienza hace diez años cuando hubo constancia por primera vez de su existencia, pero fue solo después de una exhibición en Nueva York y una denuncia en Suiza en 2018 que los investigadores pudieron seguir el rastro de las piezas. Esta última pista fue clave para la recuperación de las esculturas, junto con fotografías de los bronces en su domicilio en España antes de ser restauradas y documentos notariales que acreditaban su propiedad.
El coleccionista estadounidense que había adquirido las piezas “de buena fe” se dio cuenta del error y decidió cederlas al gobierno español sin entrar en un pleito. La colaboración entre la Policía Nacional, la Embajada de Estados Unidos y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional fue fundamental para localizar a los propietarios legítimos de las piezas.
El pasado 20 de diciembre, las esculturas llegaron al Aeropuerto de Madrid desde Estados Unidos y esta mañana fueron depositadas en el Museo Arqueológico Nacional. El director general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León, recordó la importancia del trabajo conjunto entre instituciones para recuperar el patrimonio histórico robado.
Esta recuperación pone punto final a un año de éxito para la Brigada de Patrimonio Histórico, en el que se recuperaron más de 10.000 objetos arqueológicos con un valor económico e histórico significativo.