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En Francia, se ha descubierto un posible caso de espionaje chino en Gironde, donde cuatro hombres de nacionalidad china han sido detenidos por robar información sensible utilizando una antena parabólica instalada en el jardín de un apartamento alquilado por Airbnb. Los sospechosos, de entre 27 y 45 años, comparecieron ante un juez después de cuatro días de interrogatorio en la sede de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI). El método de espionaje utilizado consistía en interceptar datos satelitales a través del proveedor de internet satelital Starlink, lo que podría haber permitido interceptar datos de entidades vitales, como militares.
La investigación comenzó cuando varios vecinos notaron una antena parabólica de aproximadamente dos metros de diámetro en el jardín del apartamento. Los agentes de la DGSI fueron alertados y encontraron un entramado tecnológico complejo, incluyendo dos hombres que habían llegado a Francia con un visado de trabajo para una empresa dedicada a la investigación y el desarrollo de equipos y sistemas de comunicación inalámbrica.
Según las declaraciones de los detenidos, la empresa ofrece productos para sectores como la educación, las comunicaciones móviles y las comunicaciones de onda corta, y colabora con universidades para proyectos militares. La policía también encontró un sistema que interceptaba datos satelitales de Starlink, lo que podría haber permitido interceptar datos de entidades vitales.
La detención de estos sospechosos es la última en una serie de casos de espionaje chino detectados en Francia en los últimos años. La Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) ha sido alertada sobre varias operaciones de espionaje clandestinas, donde los agentes chinos controlan, vigilan y manipulan a la comunidad china en Francia.
La amenaza china sigue siendo una preocupación creciente para las autoridades francesas. "Estamos atravesando un período sin precedentes en el que las amenazas directas están aumentando", advirtió Céline Berthon, directora de la DGSI. "Además del espionaje tradicional, que sigue siendo una amenaza sigilosa y constante, ahora existen acciones muy concretas por parte de actores extranjeros que conocemos bien, que no dudan en manipular la información, intentar desestabilizar nuestra sociedad, interferir en nuestro debate político o incluso organizar un proyecto violento contra nuestra infraestructura", insistía.
La investigación comenzó cuando varios vecinos notaron una antena parabólica de aproximadamente dos metros de diámetro en el jardín del apartamento. Los agentes de la DGSI fueron alertados y encontraron un entramado tecnológico complejo, incluyendo dos hombres que habían llegado a Francia con un visado de trabajo para una empresa dedicada a la investigación y el desarrollo de equipos y sistemas de comunicación inalámbrica.
Según las declaraciones de los detenidos, la empresa ofrece productos para sectores como la educación, las comunicaciones móviles y las comunicaciones de onda corta, y colabora con universidades para proyectos militares. La policía también encontró un sistema que interceptaba datos satelitales de Starlink, lo que podría haber permitido interceptar datos de entidades vitales.
La detención de estos sospechosos es la última en una serie de casos de espionaje chino detectados en Francia en los últimos años. La Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) ha sido alertada sobre varias operaciones de espionaje clandestinas, donde los agentes chinos controlan, vigilan y manipulan a la comunidad china en Francia.
La amenaza china sigue siendo una preocupación creciente para las autoridades francesas. "Estamos atravesando un período sin precedentes en el que las amenazas directas están aumentando", advirtió Céline Berthon, directora de la DGSI. "Además del espionaje tradicional, que sigue siendo una amenaza sigilosa y constante, ahora existen acciones muy concretas por parte de actores extranjeros que conocemos bien, que no dudan en manipular la información, intentar desestabilizar nuestra sociedad, interferir en nuestro debate político o incluso organizar un proyecto violento contra nuestra infraestructura", insistía.