PensamientoDelSur
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Un medicamento conocido por controlar la tensión arterial podría ser la clave para ralentizar el crecimiento de los tumores cerebrales más agresivos, según un estudio reciente publicado en el medio científico Science Advances.
La hidralazina, un fármaco ampliamente utilizado para tratar la hipertensión y la preeclampsia, ha sido objeto de estudio para comprender su mecanismo de acción. Los investigadores crearon una versión del medicamento llamada HYZyne, que tiene el mismo efecto en el organismo pero con una "etiqueta" molecular que les permitió observar cómo intervenía en las células.
El mecanismo de acción de la hidralazina es sorprendente: solo se une a unas pocas proteínas y a una enzima llamada 2-aminoetanetiol dioxigenasa (ADO), que controla la presión sanguínea regulando los niveles de determinadas proteínas que relajan los vasos sanguíneos. Cuando se bloquea su acción, la tensión arterial se mantiene baja porque los vasos sanguíneos se mantienen relajados.
Este mecanismo de acción llamó la atención de los investigadores, ya que se han documentado vínculos entre los niveles de ADO y el glioblastoma, uno de los tumores cerebrales más agresivos. El glioblastoma depende de niveles elevados de actividad de ADO para sobrevivir y crecer.
Cuando se trataron cultivos de glioblastoma con hidralazina, entraron en un proceso llamado senescencia, en el que su crecimiento se detuvo radicalmente. Una sola dosis de hidralazina era capaz de mantenerlas en este estado 'pausado' durante días.
El hallazgo es sumamente prometedor, aunque todavía es temprano y hay que guardar cautela. Será necesario estudiar más a fondo los efectos de la hidralazina en el glioblastoma, especialmente sobre seres humanos. Sin embargo, la hidralazina es un fármaco con un perfil de seguridad bien documentado, lo que significa que el proceso para llegar a ensayos clínicos o incluso a un uso terapéutico real será más sencillo y corto.
De esta manera, se abre una nueva posibilidad en el tratamiento de condiciones relacionadas con la tensión arterial, como la hipertensión y la preeclampsia.
La hidralazina, un fármaco ampliamente utilizado para tratar la hipertensión y la preeclampsia, ha sido objeto de estudio para comprender su mecanismo de acción. Los investigadores crearon una versión del medicamento llamada HYZyne, que tiene el mismo efecto en el organismo pero con una "etiqueta" molecular que les permitió observar cómo intervenía en las células.
El mecanismo de acción de la hidralazina es sorprendente: solo se une a unas pocas proteínas y a una enzima llamada 2-aminoetanetiol dioxigenasa (ADO), que controla la presión sanguínea regulando los niveles de determinadas proteínas que relajan los vasos sanguíneos. Cuando se bloquea su acción, la tensión arterial se mantiene baja porque los vasos sanguíneos se mantienen relajados.
Este mecanismo de acción llamó la atención de los investigadores, ya que se han documentado vínculos entre los niveles de ADO y el glioblastoma, uno de los tumores cerebrales más agresivos. El glioblastoma depende de niveles elevados de actividad de ADO para sobrevivir y crecer.
Cuando se trataron cultivos de glioblastoma con hidralazina, entraron en un proceso llamado senescencia, en el que su crecimiento se detuvo radicalmente. Una sola dosis de hidralazina era capaz de mantenerlas en este estado 'pausado' durante días.
El hallazgo es sumamente prometedor, aunque todavía es temprano y hay que guardar cautela. Será necesario estudiar más a fondo los efectos de la hidralazina en el glioblastoma, especialmente sobre seres humanos. Sin embargo, la hidralazina es un fármaco con un perfil de seguridad bien documentado, lo que significa que el proceso para llegar a ensayos clínicos o incluso a un uso terapéutico real será más sencillo y corto.
De esta manera, se abre una nueva posibilidad en el tratamiento de condiciones relacionadas con la tensión arterial, como la hipertensión y la preeclampsia.