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El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha cometido un lapsus que podría ser el final triunfante para su intentona de desacreditar al primer ministro Pedro Sánchez. Sin embargo, gracias a una mala jugada, su discurso se fue al mar.
Sánchez aprovechó la oportunidad para ridiculizar a Feijóo y hacer un llamado a la moderación. "Entre sus virtudes no está la de ser un parlamentario", dijo el presidente del Gobierno mientras esbozaba una sonrisa después de que Feijóo se saliera con la suya.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, intervino a tiempo para evitar que Feijóo dijera algo que no podía escuchar. "Señor Feijóo, se le ha terminado el tiempo", dijo Armengol mientras Feijóo parecía querer decir algo crítico contra Sánchez.
A pesar de la anécdota, nada destacable sucedió en las declaraciones del líder del PP. Feijóo sacó a relucir la condena al exfiscal general Álvaro García Ortiz y los años de cárcel que enfrentan José Luis Ábalos y Koldo García. "La semana pasada acabó con su fiscal condenado por delinquir. Esta semana, vive pendiente de cómo acabará su núcleo duro", dijo Feijóo.
Sánchez se defendió de las acusaciones, asegurando que entre periodistas y políticos que exculpan al fiscal general del Estado y a su jefe de Gabinete, el Gobierno está siempre con la verdad. "Acata el fallo del Tribunal Supremo", recordó Sánchez.
Feijóo respondió criticando a Sánchez por desconocer la sentencia del caso García Ortiz. "Cada vez es usted más peligroso para la democracia española", dijo Feijóo.
Además, Feijóo atacó a Sánchez por haber contratado como asesor al cargo socialista apartado de la cúpula del partido por comportamientos machistas, Paco Salazar. "No sabe gobernar sin estar asistido por un presunto delincuente de confianza", dijo Feijóo.
Sánchez reírse de Feijóo por su error y finalizar su intervención diciendo que si apoya a la presidenta del PP, el primer punto que firmó con ella es la obediencia ciega.
Sánchez aprovechó la oportunidad para ridiculizar a Feijóo y hacer un llamado a la moderación. "Entre sus virtudes no está la de ser un parlamentario", dijo el presidente del Gobierno mientras esbozaba una sonrisa después de que Feijóo se saliera con la suya.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, intervino a tiempo para evitar que Feijóo dijera algo que no podía escuchar. "Señor Feijóo, se le ha terminado el tiempo", dijo Armengol mientras Feijóo parecía querer decir algo crítico contra Sánchez.
A pesar de la anécdota, nada destacable sucedió en las declaraciones del líder del PP. Feijóo sacó a relucir la condena al exfiscal general Álvaro García Ortiz y los años de cárcel que enfrentan José Luis Ábalos y Koldo García. "La semana pasada acabó con su fiscal condenado por delinquir. Esta semana, vive pendiente de cómo acabará su núcleo duro", dijo Feijóo.
Sánchez se defendió de las acusaciones, asegurando que entre periodistas y políticos que exculpan al fiscal general del Estado y a su jefe de Gabinete, el Gobierno está siempre con la verdad. "Acata el fallo del Tribunal Supremo", recordó Sánchez.
Feijóo respondió criticando a Sánchez por desconocer la sentencia del caso García Ortiz. "Cada vez es usted más peligroso para la democracia española", dijo Feijóo.
Además, Feijóo atacó a Sánchez por haber contratado como asesor al cargo socialista apartado de la cúpula del partido por comportamientos machistas, Paco Salazar. "No sabe gobernar sin estar asistido por un presunto delincuente de confianza", dijo Feijóo.
Sánchez reírse de Feijóo por su error y finalizar su intervención diciendo que si apoya a la presidenta del PP, el primer punto que firmó con ella es la obediencia ciega.