La idea de Europa parece esquiva, como una sombra que se desvanece ante nuestros ojos. Un dirigente cultural y académico, Valerio Rocco Lozano, revela en entrevista que, para él, Europa no tiene sustancia si no hay europeos que la den life. La abstracción del concepto europeo carece de significado si no se traduce en una presencia tangible y comprometida.
Pero ¿qué significa ser ciudadano europeo? Rocco Lozano insiste en que existe una gran resistencia a adoptar esta identidad, pese a los esfuerzos por fomentar la convivencia y el diálogo. La política, la comunicación, la educación y la cultura siguen siendo barreras significativas para que Europa pueda cumplir con su promesa de unión.
En este contexto, el discurso del banquero canadiense Mark Carney ha sido notablemente comentado entre los europeos. Su llamado a dejar de fingir que el mundo es justo y equilibrado ha resonado en algunos cuartos. Propone una geometría variable de acuerdos y alianzas, donde las potencias medias trabajen juntas para evitar que otras potencias se apoderen de sus esferas de influencia.
En este escenario, el miedo a perder la identidad europea parece estar en el aire. El presidente Macron sigue defendiendo su imagen de "padre de Europa", mientras que la vicepresidenta Von der Leyen insiste en que los Estados Unidos no son solo aliados, sino amigos. Pero ¿qué significa esto para Europa si no hay un diálogo más profundo y significativo entre sus ciudadanos? La pregunta sigue sin respuesta.
Pero ¿qué significa ser ciudadano europeo? Rocco Lozano insiste en que existe una gran resistencia a adoptar esta identidad, pese a los esfuerzos por fomentar la convivencia y el diálogo. La política, la comunicación, la educación y la cultura siguen siendo barreras significativas para que Europa pueda cumplir con su promesa de unión.
En este contexto, el discurso del banquero canadiense Mark Carney ha sido notablemente comentado entre los europeos. Su llamado a dejar de fingir que el mundo es justo y equilibrado ha resonado en algunos cuartos. Propone una geometría variable de acuerdos y alianzas, donde las potencias medias trabajen juntas para evitar que otras potencias se apoderen de sus esferas de influencia.
En este escenario, el miedo a perder la identidad europea parece estar en el aire. El presidente Macron sigue defendiendo su imagen de "padre de Europa", mientras que la vicepresidenta Von der Leyen insiste en que los Estados Unidos no son solo aliados, sino amigos. Pero ¿qué significa esto para Europa si no hay un diálogo más profundo y significativo entre sus ciudadanos? La pregunta sigue sin respuesta.