ForistaLibreX
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En el corazón del capitalismo, donde la eficacia y la competencia reina suprema, Sam Raimi nos presenta una crítica irreverente al sistema que nos envuelve como una manta de locura. "Send Help" es un llamado a la acción, pero no solo para pedir ayuda, sino también para desmontar las leyendas que nos han mantenido en el camino.
La película sigue la historia de un accidente aéreo que ocurre sobre una isla perdida, donde solo dos supervivientes quedan: el heredero de una fortuna y una joven empleada. A primera vista, parece una trama convencional, pero Raimi nos lleva por un viaje que desafía nuestras expectativas. La dialéctica amo-esclavo de la que habló Hegel se derrumbra bajo el peso del trueque más gorrino y la caza absurda de una jabalí.
Además, Raimi compone un divertimento ligero y libre, tan gamberro como ágil. No hay estructura narrativa bien definida, interpretación con sentido ni puesta en escena ordenada. Pero ¿qué más da? La película nos lleva por un viaje de supervivencia al demente capitalismo que nos habita. Rachel McAdams recupera su afición a los trabajos suicidas y Raimi se divierte, y nosotros también.
En "Send Help", Raimi nos muestra que el capitalismo no es solo una cuestión de eficacia y competitividad, sino también de obsesiones y deseo. La película nos invita a cuestionar nuestras propias creencias y a encontrar la supervivencia en un mundo que parece estar cayendo al caos. Y si eso significa ignorar las reglas del mercado y aceptar el trueque más gorrino, entonces así es.
La película sigue la historia de un accidente aéreo que ocurre sobre una isla perdida, donde solo dos supervivientes quedan: el heredero de una fortuna y una joven empleada. A primera vista, parece una trama convencional, pero Raimi nos lleva por un viaje que desafía nuestras expectativas. La dialéctica amo-esclavo de la que habló Hegel se derrumbra bajo el peso del trueque más gorrino y la caza absurda de una jabalí.
Además, Raimi compone un divertimento ligero y libre, tan gamberro como ágil. No hay estructura narrativa bien definida, interpretación con sentido ni puesta en escena ordenada. Pero ¿qué más da? La película nos lleva por un viaje de supervivencia al demente capitalismo que nos habita. Rachel McAdams recupera su afición a los trabajos suicidas y Raimi se divierte, y nosotros también.
En "Send Help", Raimi nos muestra que el capitalismo no es solo una cuestión de eficacia y competitividad, sino también de obsesiones y deseo. La película nos invita a cuestionar nuestras propias creencias y a encontrar la supervivencia en un mundo que parece estar cayendo al caos. Y si eso significa ignorar las reglas del mercado y aceptar el trueque más gorrino, entonces así es.