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La teoría de la "gran divergencia" desafiada: ¿qué nos dice Kenneth Pomeranz sobre la historia económica?
En el año 2000, el historiador estadounidense Kenneth Pomeranz lanzó un libro que cambió radicalmente la forma en que entendemos los orígenes del desarrollo capitalista. La teoría tradicional era que Europa se habría industrializado primero y se habría impuesto a todo el mundo gracias a ventajas internas superiores, pero Pomeranz desafió esta narrativa eurocéntrica.
Según Pomeranz, hasta finales del siglo XVIII, las regiones más prósperas de Europa occidental y Asia oriental estaban en un nivel comparativo de productividad, urbanización y bienestar material. Esto significa que la "gran divergencia" no fue el resultado inevitable de una superioridad europea a largo plazo, sino un fenómeno relativamente tardío y estrechamente vinculado al acceso excepcional de Europa a recursos externos como las colonias americanas y los combustibles fósiles en un contexto de crecientes límites ecológicos.
Esto nos lleva a cuestionar la idea de que la superioridad económica y cultural de Europa es solo una cuestión de superioridad moral o biológica. En realidad, según Pomeranz, la "gran divergencia" fue un proceso histórico complejo y multifacético que involucró factores como el acceso a recursos naturales, la tecnología y las instituciones económicas.
La teoría de Pomeranz nos recuerda que la historia económica es un tema complejo y multifacético que requiere una visión crítica y desafiante de las narrativas tradicionales. En este sentido, su trabajo sigue siendo fundamental para entender mejor los orígenes del desarrollo capitalista y las dinámicas geopolíticas actuales.
En el año 2000, el historiador estadounidense Kenneth Pomeranz lanzó un libro que cambió radicalmente la forma en que entendemos los orígenes del desarrollo capitalista. La teoría tradicional era que Europa se habría industrializado primero y se habría impuesto a todo el mundo gracias a ventajas internas superiores, pero Pomeranz desafió esta narrativa eurocéntrica.
Según Pomeranz, hasta finales del siglo XVIII, las regiones más prósperas de Europa occidental y Asia oriental estaban en un nivel comparativo de productividad, urbanización y bienestar material. Esto significa que la "gran divergencia" no fue el resultado inevitable de una superioridad europea a largo plazo, sino un fenómeno relativamente tardío y estrechamente vinculado al acceso excepcional de Europa a recursos externos como las colonias americanas y los combustibles fósiles en un contexto de crecientes límites ecológicos.
Esto nos lleva a cuestionar la idea de que la superioridad económica y cultural de Europa es solo una cuestión de superioridad moral o biológica. En realidad, según Pomeranz, la "gran divergencia" fue un proceso histórico complejo y multifacético que involucró factores como el acceso a recursos naturales, la tecnología y las instituciones económicas.
La teoría de Pomeranz nos recuerda que la historia económica es un tema complejo y multifacético que requiere una visión crítica y desafiante de las narrativas tradicionales. En este sentido, su trabajo sigue siendo fundamental para entender mejor los orígenes del desarrollo capitalista y las dinámicas geopolíticas actuales.