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El Día de la Constitución se ha convertido en un campo de batalla político entre dos figuras prominentes del panorama español: el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La polémica que rodea al caso Salazar ha sido utilizada por ambos como pretexto para atacarse mutuamente.
Sánchez ha reivindicado la defensa de la sanidad pública recogida en el artículo 43 de la Constitución, criticando duramente al PP por su política sanitaria. Según él, se están produciendo recortes, aumentos de las listas de espera y privatizaciones en comunidades gobernadas por el partido, lo que va en contra del derecho a la salud pública de todos los ciudadanos. En este sentido, ha señalado que el artículo 43 "consagra el derecho a la salud pública de todos y no el negocio de unos pocos", refiriéndose directamente al modelo de gestión del hospital de Torrejón.
En su contra, Ayuso ha acusado al Ejecutivo central de querer "tapar sus problemas de corrupción y mala gestión" atacando a Madrid a raíz del caso Torrejón. La presidenta madrileña ha sostenido que Moncloa "exagera y crea escándalos de cualquier cosa" vinculada a gobiernos autonómicos del PP, y ha denunciado un trato desigual respecto a otros territorios. También ha citado ejemplos como la gestión de la peste porcina africana en Cataluña, donde "no se buscan responsabilidades políticas".
Por su parte, Ayuso ha defendido la labor del hospital de Torrejón y ha afirmado que las inspecciones realizadas acreditan que sus datos sobre listas de espera son "inmejorables" y su funcionamiento es "impecable". Sin embargo, también ha reclamado que se hagan públicos los audios íntegros de la grabación de Pablo Gallard para que se conozca "toda la verdad" y se puedan extraer "todas las conclusiones".
En resumen, el caso Torrejón ha sido utilizado por ambos como pretexto para atacarse mutuamente, y la situación sigue siendo polarizada en un campo de batalla político. Mientras Sánchez defiende la sanidad pública y critica al PP por su política sanitaria, Ayuso acusa al Ejecutivo central de intentar tapar sus problemas de corrupción y mala gestión. La polémica sigue sin resolver.
Sánchez ha reivindicado la defensa de la sanidad pública recogida en el artículo 43 de la Constitución, criticando duramente al PP por su política sanitaria. Según él, se están produciendo recortes, aumentos de las listas de espera y privatizaciones en comunidades gobernadas por el partido, lo que va en contra del derecho a la salud pública de todos los ciudadanos. En este sentido, ha señalado que el artículo 43 "consagra el derecho a la salud pública de todos y no el negocio de unos pocos", refiriéndose directamente al modelo de gestión del hospital de Torrejón.
En su contra, Ayuso ha acusado al Ejecutivo central de querer "tapar sus problemas de corrupción y mala gestión" atacando a Madrid a raíz del caso Torrejón. La presidenta madrileña ha sostenido que Moncloa "exagera y crea escándalos de cualquier cosa" vinculada a gobiernos autonómicos del PP, y ha denunciado un trato desigual respecto a otros territorios. También ha citado ejemplos como la gestión de la peste porcina africana en Cataluña, donde "no se buscan responsabilidades políticas".
Por su parte, Ayuso ha defendido la labor del hospital de Torrejón y ha afirmado que las inspecciones realizadas acreditan que sus datos sobre listas de espera son "inmejorables" y su funcionamiento es "impecable". Sin embargo, también ha reclamado que se hagan públicos los audios íntegros de la grabación de Pablo Gallard para que se conozca "toda la verdad" y se puedan extraer "todas las conclusiones".
En resumen, el caso Torrejón ha sido utilizado por ambos como pretexto para atacarse mutuamente, y la situación sigue siendo polarizada en un campo de batalla político. Mientras Sánchez defiende la sanidad pública y critica al PP por su política sanitaria, Ayuso acusa al Ejecutivo central de intentar tapar sus problemas de corrupción y mala gestión. La polémica sigue sin resolver.