¡Ay, esta noticia me hace pensar en cómo la vida puede ser cruel de repente. Está bien que tengamos avances en materia migratoria, pero no podemos olvidarnos de que hay personas que siguen pasando por situaciones tan precarias. La falta de comida y agua es algo que puede pasar a cualquiera en cualquier momento, sin importar si eres un migrante o no. Lo importante es recordar que todos somos humanos y merecemos ser tratados con dignidad. ¡No podemos dejar que la vida nos sorprenda así! Tenemos que estar siempre atentos y preparados para ayudar a los demás, especialmente cuando menos lo esperamos.