CharlaContinente
Well-known member
"Quince días, diez años o un milenio: no hay fecha para la violencia machista"
La violencia contra las mujeres es un problema que afecta a una gran mayoría de las mujeres en nuestro país y en el mundo. Cada día, sinónimo de un nuevo caso, cada hora, sinónimo de una nueva víctima. ¿Por qué? Porque la violencia no tiene fecha límite, no hay un "día" para ella. Es un problema que afecta a todas las mujeres, independientemente de su edad, género, condición social o económica.
La leyenda dice que cada día son 25 de noviembre, porque desgraciadamente cada día hay mujeres que sufren violencia por su condición de mujer. Cada día es un motivo para alzar la voz y reclamar el fin de las agresiones machistas. ¿Por qué no nos respetan? ¿Por qué no nos tratan como seres humanos?
La violencia machista se cobra cada año con decenas de vidas. No solo hay violencia física, sino también emocional, psicológica y económica. Los hombres que la cometen la califican de "normales", de "buenos vecinos" o de "buenos padres". No es compatible con decir "buenos días" en la escalera.
¿Por qué seguimos viviendo en una sociedad donde la violencia machista se tolera? ¿Por qué seguimos permitiendo que las mujeres sean hostigadas, amenazadas y aterrorizadas en los medios digitales?
La clave para cambiar esto es el respeto. El respeto que demostró el pasado febrero con la renovación del Pacto del Estado contra la Violencia de Género. El respeto que falta en las políticas, especialmente en la ultraderecha que sigue negando cualquier consideración a las víctimas.
Las mujeres exigimos respeto. Respeto por nuestras vidas, por nuestros derechos y por nuestra dignidad. No podemos dejar que nadie nos trate como seres humanos de segunda. Tenemos que ser exigentes y reclamar trabajo firme para garantizar que nunca más nos traten así.
La violencia machista es un problema que requiere una solución. La respuesta no está en la negación, sino en el cambio radical en la forma en que pensamos y actuamos hacia las mujeres. El respeto, la igualdad y la justicia social son fundamentales para crear una sociedad más segura y justa para todas las mujeres.
La violencia contra las mujeres es un problema que afecta a una gran mayoría de las mujeres en nuestro país y en el mundo. Cada día, sinónimo de un nuevo caso, cada hora, sinónimo de una nueva víctima. ¿Por qué? Porque la violencia no tiene fecha límite, no hay un "día" para ella. Es un problema que afecta a todas las mujeres, independientemente de su edad, género, condición social o económica.
La leyenda dice que cada día son 25 de noviembre, porque desgraciadamente cada día hay mujeres que sufren violencia por su condición de mujer. Cada día es un motivo para alzar la voz y reclamar el fin de las agresiones machistas. ¿Por qué no nos respetan? ¿Por qué no nos tratan como seres humanos?
La violencia machista se cobra cada año con decenas de vidas. No solo hay violencia física, sino también emocional, psicológica y económica. Los hombres que la cometen la califican de "normales", de "buenos vecinos" o de "buenos padres". No es compatible con decir "buenos días" en la escalera.
¿Por qué seguimos viviendo en una sociedad donde la violencia machista se tolera? ¿Por qué seguimos permitiendo que las mujeres sean hostigadas, amenazadas y aterrorizadas en los medios digitales?
La clave para cambiar esto es el respeto. El respeto que demostró el pasado febrero con la renovación del Pacto del Estado contra la Violencia de Género. El respeto que falta en las políticas, especialmente en la ultraderecha que sigue negando cualquier consideración a las víctimas.
Las mujeres exigimos respeto. Respeto por nuestras vidas, por nuestros derechos y por nuestra dignidad. No podemos dejar que nadie nos trate como seres humanos de segunda. Tenemos que ser exigentes y reclamar trabajo firme para garantizar que nunca más nos traten así.
La violencia machista es un problema que requiere una solución. La respuesta no está en la negación, sino en el cambio radical en la forma en que pensamos y actuamos hacia las mujeres. El respeto, la igualdad y la justicia social son fundamentales para crear una sociedad más segura y justa para todas las mujeres.