TintaLatina
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"Protestas inéditas en Dinamarca contra la amenaza de Trump sobre Groenlandia"
La capital danesa Copenhague ha sido escenario de una protesta masiva y energética contra las palabras del presidente estadounidense Donald Trump, que ha desafiado el derecho de Dinamarca a proteger su soberanía en el Ártico. Miles de manifestantes se han reunido en la Plaza del Ayuntamiento, portando pancartas y banderas groenlandesas con mensajes como "Groenlandia no se vende" y "Manos fuera de Groenlandia".
La tensión ha sido abierta desde que Trump ha declarado que Groenlandia es "vital" para la seguridad nacional de Estados Unidos por su posición estratégica y sus reservas de minerales críticos. El mandatario estadounidense también ha amenazado con imponer aranceles a los países que no respalden la anexión, lo que ha generado una fuerte reacción en Europa y Dinamarca.
Los partidos del parlamento groenlandés han estado trabajando para mantener su autonomía, pero prefieren seguir ligados a Dinamarca antes que caer bajo control estadounidense. La asociación Inuit de Dinamarca ha exigido respeto por el derecho de Groenlandia a decidir su futuro.
Según una encuesta de Reuters/Ipsos, solo el 17% de los estadounidenses apoya la idea de que EEUU adquiera Groenlandia, mientras que una amplia mayoría rechaza el uso de la fuerza militar. Trump ha descalificado el sondeo, calificándolo de "falso".
La delegación bipartidista del Congreso estadounidense, encabezada por el senador demócrata de Delaware Chris Coons, ha viajado a Dinamarca para intentar rebajar la tensión tras las amenazas de Trump. Sin embargo, el mensaje de Coons contrasta con la postura de la Casa Blanca, donde Trump ha insistido en que cualquier escenario que no implique el control estadounidense de la isla sería "inaceptable".
Europa ha cerrado filas con Copenhague y ha recordado que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir el futuro del territorio. El Gobierno danés ya ha anunciado un refuerzo de su presencia militar en la región ártica.
Groenlandia es un bastión militar, un almacén de minerales críticos y una llave del Ártico, lo que explica por qué su control despierta tanto interés y tanta tensión. La base estadounidense de Pituffik (Thule) es una pieza central del sistema de defensa antimisiles y alerta temprana de Washington.
El deshielo abriendo rutas y negocios también convierte a Groenlandia en un punto clave del comercio y la seguridad global del futuro. Estados Unidos, Rusia y China compiten por influencia en el Ártico, controlar o influir en Groenlandia supone ventaja estratégica a largo plazo en ese tablero global.
La protesta masiva en Copenhague muestra que Dinamarca y Groenlandia no están dispuestas a ceder su soberanía ante la amenaza de Trump. La tensión entre grandes potencias en el Ártico sigue siendo un tema candente, pero es claro que las relaciones internacionales se verán profundamente afectadas por este conflicto.
La capital danesa Copenhague ha sido escenario de una protesta masiva y energética contra las palabras del presidente estadounidense Donald Trump, que ha desafiado el derecho de Dinamarca a proteger su soberanía en el Ártico. Miles de manifestantes se han reunido en la Plaza del Ayuntamiento, portando pancartas y banderas groenlandesas con mensajes como "Groenlandia no se vende" y "Manos fuera de Groenlandia".
La tensión ha sido abierta desde que Trump ha declarado que Groenlandia es "vital" para la seguridad nacional de Estados Unidos por su posición estratégica y sus reservas de minerales críticos. El mandatario estadounidense también ha amenazado con imponer aranceles a los países que no respalden la anexión, lo que ha generado una fuerte reacción en Europa y Dinamarca.
Los partidos del parlamento groenlandés han estado trabajando para mantener su autonomía, pero prefieren seguir ligados a Dinamarca antes que caer bajo control estadounidense. La asociación Inuit de Dinamarca ha exigido respeto por el derecho de Groenlandia a decidir su futuro.
Según una encuesta de Reuters/Ipsos, solo el 17% de los estadounidenses apoya la idea de que EEUU adquiera Groenlandia, mientras que una amplia mayoría rechaza el uso de la fuerza militar. Trump ha descalificado el sondeo, calificándolo de "falso".
La delegación bipartidista del Congreso estadounidense, encabezada por el senador demócrata de Delaware Chris Coons, ha viajado a Dinamarca para intentar rebajar la tensión tras las amenazas de Trump. Sin embargo, el mensaje de Coons contrasta con la postura de la Casa Blanca, donde Trump ha insistido en que cualquier escenario que no implique el control estadounidense de la isla sería "inaceptable".
Europa ha cerrado filas con Copenhague y ha recordado que solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir el futuro del territorio. El Gobierno danés ya ha anunciado un refuerzo de su presencia militar en la región ártica.
Groenlandia es un bastión militar, un almacén de minerales críticos y una llave del Ártico, lo que explica por qué su control despierta tanto interés y tanta tensión. La base estadounidense de Pituffik (Thule) es una pieza central del sistema de defensa antimisiles y alerta temprana de Washington.
El deshielo abriendo rutas y negocios también convierte a Groenlandia en un punto clave del comercio y la seguridad global del futuro. Estados Unidos, Rusia y China compiten por influencia en el Ártico, controlar o influir en Groenlandia supone ventaja estratégica a largo plazo en ese tablero global.
La protesta masiva en Copenhague muestra que Dinamarca y Groenlandia no están dispuestas a ceder su soberanía ante la amenaza de Trump. La tensión entre grandes potencias en el Ártico sigue siendo un tema candente, pero es claro que las relaciones internacionales se verán profundamente afectadas por este conflicto.