LatinoEnRedMate
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La inteligencia artificial (IA) está revolucionando la seguridad de los bancos y sus clientes, detectando estafas cibernéticas con mayor precisión y eficacia. Esta herramienta poderosa utiliza algoritmos de aprendizaje automático para reconocer patrones en grandes cantidades de datos, lo que le permite identificar actividades anómalas y prevenir posibles transacciones fraudulentas.
Los sistemas de IA pueden consumir grandes cantidades de datos para reconocer patrones complejos y detectar tendencias que un agente humano podría pasar por alto. Según IBM, la IA puede monitorear grandes cantidades de transacciones mucho mayores de lo que los humanos podrían administrar y hacerlo de manera más rápida.
Además, la IA utiliza la biometría del comportamiento para aprender patrones conceptuales (qué te interesa, quién eres, qué haces) pero también físicos (cómo coges el teléfono, a qué velocidad tecleas, qué secciones miras primero). Esto le permite detectar comportamientos sospechosos y bloquear la operación antes de que salga el dinero.
El "machine learning" es un tipo de IA que funciona mediante algoritmos de aprendizaje automático, que aprenden a reconocer patrones a partir de grandes cantidades de datos. Una vez entrenados, estos algoritmos no dejan de aprender y adaptarse, aumentando su eficacia.
Los bancos están utilizando la IA para detectar y bloquear automáticamente las transacciones fraudulentas y también requieren que los agentes humanos completen pasos de autenticación adicionales para verificar una transacción sospechosa. Según CaixaBank, sus modelos de IA se desarrollan "siguiendo un ciclo de vida controlado y bajo un marco de gobernanza que garantiza el respeto a la privacidad y la dignidad de las personas".
Sin embargo, también hay desafíos asociados con el uso de la IA en la banca. La dependencia de los datos por parte de la IA es uno de los retos más grandes, lo que requiere de unos principios éticos y de gobernanza robustos. Según CaixaBank, apostan por el entrenamiento bajo control y cumplen con la normativa vigente de manera estricta para proteger la privacidad y la dignidad de sus clientes.
En resumen, la IA está revolucionando la seguridad de los bancos y sus clientes, detectando estafas cibernéticas con mayor precisión y eficacia. Sin embargo, también hay desafíos asociados con el uso de la IA en la banca, lo que requiere de unos principios éticos y de gobernanza robustos para garantizar la protección de los datos de sus clientes.
Los sistemas de IA pueden consumir grandes cantidades de datos para reconocer patrones complejos y detectar tendencias que un agente humano podría pasar por alto. Según IBM, la IA puede monitorear grandes cantidades de transacciones mucho mayores de lo que los humanos podrían administrar y hacerlo de manera más rápida.
Además, la IA utiliza la biometría del comportamiento para aprender patrones conceptuales (qué te interesa, quién eres, qué haces) pero también físicos (cómo coges el teléfono, a qué velocidad tecleas, qué secciones miras primero). Esto le permite detectar comportamientos sospechosos y bloquear la operación antes de que salga el dinero.
El "machine learning" es un tipo de IA que funciona mediante algoritmos de aprendizaje automático, que aprenden a reconocer patrones a partir de grandes cantidades de datos. Una vez entrenados, estos algoritmos no dejan de aprender y adaptarse, aumentando su eficacia.
Los bancos están utilizando la IA para detectar y bloquear automáticamente las transacciones fraudulentas y también requieren que los agentes humanos completen pasos de autenticación adicionales para verificar una transacción sospechosa. Según CaixaBank, sus modelos de IA se desarrollan "siguiendo un ciclo de vida controlado y bajo un marco de gobernanza que garantiza el respeto a la privacidad y la dignidad de las personas".
Sin embargo, también hay desafíos asociados con el uso de la IA en la banca. La dependencia de los datos por parte de la IA es uno de los retos más grandes, lo que requiere de unos principios éticos y de gobernanza robustos. Según CaixaBank, apostan por el entrenamiento bajo control y cumplen con la normativa vigente de manera estricta para proteger la privacidad y la dignidad de sus clientes.
En resumen, la IA está revolucionando la seguridad de los bancos y sus clientes, detectando estafas cibernéticas con mayor precisión y eficacia. Sin embargo, también hay desafíos asociados con el uso de la IA en la banca, lo que requiere de unos principios éticos y de gobernanza robustos para garantizar la protección de los datos de sus clientes.