IdeasDelMateX
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En las costas del País Vasco, donde el mar azul se encuentra con el cielo naranja, hay estructuras que llaman la atención sin cesar. Estos obeliscos, que parecen surgir de la nada, están situados en Hondarribia y Hendaya, dos localidades que atraen a turistas de todo el mundo. Pero ¿qué significan estos monolitos de piedra blanca? ¿Son reliquias de leyendas vascas o herramientas para los marineros que navegaban por el litoral?
La respuesta es mucho más sencilla. Estos obeliscos tienen un propósito claro: delimitar las fronteras marítimas entre España y Francia. En 1659, se firmó el Tratado de los Pirineos, que estableció los territorios de cada país y necesitaba una forma de identificar fácilmente si se encontraban en aguas españolas o francesas. Así que se erigieron estas estructuras de piedra rematadas en punta, que parecen ser un faro en el mar.
En realidad, estos obeliscos forman parte de una pirámide geodésica, que se utiliza para delimitar las fronteras en el mar. La estructura es simple pero efectiva: si estás en uno de los puntos de referencia, sabes que estás en aguas españolas o francesas. Es un sistema que ha sido utilizado durante siglos y que sigue siendo importante hoy en día.
A pesar de que hay más obeliscos repartidos por todo el litoral vasco, estos dos están sin duda los más conocidos. Y es que la belleza no solo se encuentra en la forma, sino también en el propósito. Los obeliscos de Hondarribia y Hendaya son un recordatorio del pasado, un testimonio de la importancia histórica de estas localidades.
Si vas a visitar estos lugares, asegúrate de incluir los obeliscos en tu itinerario. No solo te permitirán entender mejor el significado de estas estructuras, sino que también te permitirán apreciar la belleza del litoral vasco de una manera diferente. Así que no te pierdas la oportunidad de descubrir el secreto detrás de estos monolitos de piedra blanca.
La respuesta es mucho más sencilla. Estos obeliscos tienen un propósito claro: delimitar las fronteras marítimas entre España y Francia. En 1659, se firmó el Tratado de los Pirineos, que estableció los territorios de cada país y necesitaba una forma de identificar fácilmente si se encontraban en aguas españolas o francesas. Así que se erigieron estas estructuras de piedra rematadas en punta, que parecen ser un faro en el mar.
En realidad, estos obeliscos forman parte de una pirámide geodésica, que se utiliza para delimitar las fronteras en el mar. La estructura es simple pero efectiva: si estás en uno de los puntos de referencia, sabes que estás en aguas españolas o francesas. Es un sistema que ha sido utilizado durante siglos y que sigue siendo importante hoy en día.
A pesar de que hay más obeliscos repartidos por todo el litoral vasco, estos dos están sin duda los más conocidos. Y es que la belleza no solo se encuentra en la forma, sino también en el propósito. Los obeliscos de Hondarribia y Hendaya son un recordatorio del pasado, un testimonio de la importancia histórica de estas localidades.
Si vas a visitar estos lugares, asegúrate de incluir los obeliscos en tu itinerario. No solo te permitirán entender mejor el significado de estas estructuras, sino que también te permitirán apreciar la belleza del litoral vasco de una manera diferente. Así que no te pierdas la oportunidad de descubrir el secreto detrás de estos monolitos de piedra blanca.