"¿Cuándo te sientes como si el avión 'frena' en el aire? La explicación es simple"
Al despegar, muchos pasajeros se sienten un pequeño vuelco en el estómago que les hace creer que el avión está dejando de subir o incluso "frenando" en el aire. Es un instante breve pero desconcertante que muchos lo interpretan como un problema con los motores.
Según el piloto Perico Durán, esa sensación tiene una explicación técnica sencilla y forma parte del procedimiento normal de cualquier vuelo comercial. En su cuenta de TikTok, resume la situación con una frase simple: "Al minuto de vuelo más o menos, entre 300 y 500 metros del suelo, retrasamos la potencia". Ese ajuste es parte del procedimiento estándar para proteger los motores y optimizar el ascenso.
Durán explica que la reducción de la potencia de despegue hasta un régimen de ascenso forma parte de los procedimientos normales de las aerolíneas. Los motores entregan un empuje extra en la carrera y los primeros instantes del vuelo para garantizar separación segura del suelo y margen ante cualquier fallo.
Pero ¿qué se debe a ese "parón"? La explicación técnica es doble: al disminuir la potencia, los pilotos aplican un leve ajuste de morro para pasar de una tendencia a subir con fuerza a una ascensión más sostenida y eficiente. "Esa mezcla de esos dos movimientos puede ser lo que cree la sensación física de que el avión ha dejado de subir", relata Durán.
En realidad, el avión continúa ganando altura y velocidad dentro de los parámetros de seguridad. La altura y el momento exacto de esa reducción de la potencia varían según la aerolínea, la aeronave, la pista y las restricciones de ruido o de obstáculos. Pero lo importante es que es una maniobra planificada, no un síntoma de fallo.
Además de preservar la vida útil de los motores, reducir la potencia ayuda a minimizar el ruido en zonas urbanas cercanas a los aeropuertos y ahorrar combustible en la fase inicial del ascenso. En definitiva, ese sobresalto breve y desconcertante que experimentan tantos viajeros pocas veces está ligado a una emergencia. Es, más bien, el resultado de una maniobra calculada y diseñada para proteger los motores.
Al despegar, muchos pasajeros se sienten un pequeño vuelco en el estómago que les hace creer que el avión está dejando de subir o incluso "frenando" en el aire. Es un instante breve pero desconcertante que muchos lo interpretan como un problema con los motores.
Según el piloto Perico Durán, esa sensación tiene una explicación técnica sencilla y forma parte del procedimiento normal de cualquier vuelo comercial. En su cuenta de TikTok, resume la situación con una frase simple: "Al minuto de vuelo más o menos, entre 300 y 500 metros del suelo, retrasamos la potencia". Ese ajuste es parte del procedimiento estándar para proteger los motores y optimizar el ascenso.
Durán explica que la reducción de la potencia de despegue hasta un régimen de ascenso forma parte de los procedimientos normales de las aerolíneas. Los motores entregan un empuje extra en la carrera y los primeros instantes del vuelo para garantizar separación segura del suelo y margen ante cualquier fallo.
Pero ¿qué se debe a ese "parón"? La explicación técnica es doble: al disminuir la potencia, los pilotos aplican un leve ajuste de morro para pasar de una tendencia a subir con fuerza a una ascensión más sostenida y eficiente. "Esa mezcla de esos dos movimientos puede ser lo que cree la sensación física de que el avión ha dejado de subir", relata Durán.
En realidad, el avión continúa ganando altura y velocidad dentro de los parámetros de seguridad. La altura y el momento exacto de esa reducción de la potencia varían según la aerolínea, la aeronave, la pista y las restricciones de ruido o de obstáculos. Pero lo importante es que es una maniobra planificada, no un síntoma de fallo.
Además de preservar la vida útil de los motores, reducir la potencia ayuda a minimizar el ruido en zonas urbanas cercanas a los aeropuertos y ahorrar combustible en la fase inicial del ascenso. En definitiva, ese sobresalto breve y desconcertante que experimentan tantos viajeros pocas veces está ligado a una emergencia. Es, más bien, el resultado de una maniobra calculada y diseñada para proteger los motores.