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Un tratado comercial de ultraderecha: Milei se vuelve fiel a Trump y pone a Argentina en tensión con Brasil y China
El gobierno de Javier Milei ha dado un paso más en su fuerte alineamiento con la Administración de Donald Trump, firmando un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina. Este convenio, que debe ser refrendado por el Congreso argentino, limita las posibilidades de desarrollo del país a la relación asimétrica con EEUU.
El acuerdo contempla una serie de obligaciones para Argentina, como ceder sin contraprestación sus atribuciones de control de calidad en industrias como la farmacéutica, alimentaria y automotriz. Además, permitirá el ingreso preferencial de carne vacuna estadounidense y habilitará el acceso a tecnología avanzada en sectores estratégicos.
La apertura comercial perjudicará aún más a la industria y los sectores que generan trabajo, advierten los expertos. Pedro Gaite, economista y jefe de FIDE, señala que "un convenio de libre comercio con un país que tiene un nivel de productividad tanto más alto que el de Argentina lo que hace es profundizar las relaciones centro-periferia tradicionales, y de ello se puede desprender un aumento de la primarización de la estructura productiva local".
El acuerdo también afectará las principales exportaciones argentinas con valor agregado. Miguel Ponce, experto en Comercio Exterior, destaca que "el nivel de apertura que plantea Argentina, que implica la entrada de 10.000 automóviles, más las autopartes entrando al cero por ciento, afectará las principales exportaciones con valor agregado de Argentina".
El convenio también profundizará el alineamiento de Milei con Trump y abrirá interrogantes sobre cuánto afectará otras relaciones comerciales ante el privilegio de inversiones para Estados Unidos. El Ejecutivo argentino ya planea incorporarlo a las sesiones extraordinarias del Congreso, que tendrá la última palabra sobre el acuerdo.
En este contexto, se destacan los impactos en las relaciones comerciales con Brasil y China. Gaite señala que "este tratado comercial levanta muy fuertemente los aranceles de autopartes de Estados Unidos, lo que es probable que el acuerdo sectorial de comercio de automóviles con Brasil entre en crisis".
La apertura comercial también perjudicará las inversiones chinas en el norte del país. Ponce destaca que "el otro tema es con China. Lógicamente este compromiso de privilegiar las inversiones en tierras raras y en litio que van a tener las empresas norteamericanas es probable que perjudique las inversiones chinas".
En definitiva, se trata de un acuerdo que profundiza el alineamiento de Milei con Trump y abre interrogantes sobre cuánto afectará otras relaciones comerciales ante el privilegio de inversiones para Estados Unidos.
El gobierno de Javier Milei ha dado un paso más en su fuerte alineamiento con la Administración de Donald Trump, firmando un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Argentina. Este convenio, que debe ser refrendado por el Congreso argentino, limita las posibilidades de desarrollo del país a la relación asimétrica con EEUU.
El acuerdo contempla una serie de obligaciones para Argentina, como ceder sin contraprestación sus atribuciones de control de calidad en industrias como la farmacéutica, alimentaria y automotriz. Además, permitirá el ingreso preferencial de carne vacuna estadounidense y habilitará el acceso a tecnología avanzada en sectores estratégicos.
La apertura comercial perjudicará aún más a la industria y los sectores que generan trabajo, advierten los expertos. Pedro Gaite, economista y jefe de FIDE, señala que "un convenio de libre comercio con un país que tiene un nivel de productividad tanto más alto que el de Argentina lo que hace es profundizar las relaciones centro-periferia tradicionales, y de ello se puede desprender un aumento de la primarización de la estructura productiva local".
El acuerdo también afectará las principales exportaciones argentinas con valor agregado. Miguel Ponce, experto en Comercio Exterior, destaca que "el nivel de apertura que plantea Argentina, que implica la entrada de 10.000 automóviles, más las autopartes entrando al cero por ciento, afectará las principales exportaciones con valor agregado de Argentina".
El convenio también profundizará el alineamiento de Milei con Trump y abrirá interrogantes sobre cuánto afectará otras relaciones comerciales ante el privilegio de inversiones para Estados Unidos. El Ejecutivo argentino ya planea incorporarlo a las sesiones extraordinarias del Congreso, que tendrá la última palabra sobre el acuerdo.
En este contexto, se destacan los impactos en las relaciones comerciales con Brasil y China. Gaite señala que "este tratado comercial levanta muy fuertemente los aranceles de autopartes de Estados Unidos, lo que es probable que el acuerdo sectorial de comercio de automóviles con Brasil entre en crisis".
La apertura comercial también perjudicará las inversiones chinas en el norte del país. Ponce destaca que "el otro tema es con China. Lógicamente este compromiso de privilegiar las inversiones en tierras raras y en litio que van a tener las empresas norteamericanas es probable que perjudique las inversiones chinas".
En definitiva, se trata de un acuerdo que profundiza el alineamiento de Milei con Trump y abre interrogantes sobre cuánto afectará otras relaciones comerciales ante el privilegio de inversiones para Estados Unidos.