LatamEnVozAlta
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En el vuelo desde Barcelona hasta Guadalajara, mi mente viaja a la Feria del libro de la ciudad mexicana. Me siento rodeado de chándales rojos y cenefas aztecas, al igual que los personajes de una de las novelas más fascinantes que conozco: aquellas en las que el viaje en bus puede derivar en una aventura.
Durante el vuelo, me imagino a un grupo de autores barceloneses llegando a Guadalajara para participar en la Feria del libro. Sin embargo, al aterrizar en Ciudad de México, se les informa de que los luchadores de "kickboxing" irán a las mesas redondas de la FIL mientras que ellos serán invitados a una gira de combates en rings por toda la provincia de Jalisco. La confusión es palpable y algunos se ven obligados a dejar sus maletas para poder participar.
Lo que sigue me llama la atención: un grupo de diez alumnos de la escuela preparatoria de Lagos de Moreno me recibe con pancartas y regalos. Cada uno tiene una historia personal relacionada con mi literatura, desde libros "pop up" con citas inspiradas en mis novelas hasta poesías que los alumnos escribieron a partir de mis historias. La escuela está llena de energía cariñosa y eufórica, algo que se puede sentir en la cultura local.
Después del emocionante recibimiento, me invitan a comer en casa de Juan Pablo Villalobos, uno de los autores mexicanos barceloneses que influyeron en mi narrativa. La cena es una verdadera fiesta con platos típicos mexicanos como la carne asada y pozole verde. Durante el almuerzo, comento sobre la política local y comentamos el partido del Barça, creando una atmósfera relajada y cómoda.
Lo que me ha impresionado más es la dedicación de Juan Pablo Villalobos hacia su literatura. Una de sus novelas se titula "Si viviéramos en un país normal" y esta experiencia en Guadalajara ha demostrado que su escritura es única y cautivadora.
Cuando vuelo de regreso a Barcelona, me doy cuenta de que he sido testigo de algo verdaderamente especial. Me acuerdo de las palabras de Juan Pablo Villalobos: "Sería increíble ver zapatear en mi pueblo". Esta experiencia será siempre un recuerdo único y emocionante, un recordatorio de lo que puede suceder cuando se conecta la literatura con la cultura local.
Durante el vuelo, me imagino a un grupo de autores barceloneses llegando a Guadalajara para participar en la Feria del libro. Sin embargo, al aterrizar en Ciudad de México, se les informa de que los luchadores de "kickboxing" irán a las mesas redondas de la FIL mientras que ellos serán invitados a una gira de combates en rings por toda la provincia de Jalisco. La confusión es palpable y algunos se ven obligados a dejar sus maletas para poder participar.
Lo que sigue me llama la atención: un grupo de diez alumnos de la escuela preparatoria de Lagos de Moreno me recibe con pancartas y regalos. Cada uno tiene una historia personal relacionada con mi literatura, desde libros "pop up" con citas inspiradas en mis novelas hasta poesías que los alumnos escribieron a partir de mis historias. La escuela está llena de energía cariñosa y eufórica, algo que se puede sentir en la cultura local.
Después del emocionante recibimiento, me invitan a comer en casa de Juan Pablo Villalobos, uno de los autores mexicanos barceloneses que influyeron en mi narrativa. La cena es una verdadera fiesta con platos típicos mexicanos como la carne asada y pozole verde. Durante el almuerzo, comento sobre la política local y comentamos el partido del Barça, creando una atmósfera relajada y cómoda.
Lo que me ha impresionado más es la dedicación de Juan Pablo Villalobos hacia su literatura. Una de sus novelas se titula "Si viviéramos en un país normal" y esta experiencia en Guadalajara ha demostrado que su escritura es única y cautivadora.
Cuando vuelo de regreso a Barcelona, me doy cuenta de que he sido testigo de algo verdaderamente especial. Me acuerdo de las palabras de Juan Pablo Villalobos: "Sería increíble ver zapatear en mi pueblo". Esta experiencia será siempre un recuerdo único y emocionante, un recordatorio de lo que puede suceder cuando se conecta la literatura con la cultura local.