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La agricultura en España: entre pasión y realidad.
El sector agrícola se enfrenta a un desafío grave: la falta de relevo generacional. La edad media de los agricultores europeos supera los 57 años, lo que deja una brecha demográfica abierta en el mercado laboral. Solo un 12% de los agricultores tienen menos de 40 años. En España, esta realidad se refleja en la dificultad para contratar nuevos trabajadores.
Las condiciones de trabajo y salarios bajos son un obstáculo importante. Muchos jóvenes eligen otras profesiones por delante de la agricultura, lo que pone a los empresarios en una posición difícil. Sin embargo, hay excepciones como Mario Selo, un joven de 22 años que se ha dedicado a la agricultura desde siempre.
Conocedor de la mecánica industrial y con un grado superior en el bolsillo, Mario Selo se encarga del manejo de la explotación familiar, que incluye viñas, almendros, olivos y pistachos. Aunque su generación puede tener una visión diferente del sector agrícola, Mario ha mantenido su vocación desde muy joven.
A pesar de las ganancias potenciales en la campaña de aceituna, donde se pueden ganar hasta 70 euros al día, la realidad es que no encuentra a jóvenes dispuestos a trabajar. La falta de motivación y oportunidades laborales le impide atraer a nuevos talentos.
El sector agrícola se enfrenta a un desafío grave: la falta de relevo generacional. La edad media de los agricultores europeos supera los 57 años, lo que deja una brecha demográfica abierta en el mercado laboral. Solo un 12% de los agricultores tienen menos de 40 años. En España, esta realidad se refleja en la dificultad para contratar nuevos trabajadores.
Las condiciones de trabajo y salarios bajos son un obstáculo importante. Muchos jóvenes eligen otras profesiones por delante de la agricultura, lo que pone a los empresarios en una posición difícil. Sin embargo, hay excepciones como Mario Selo, un joven de 22 años que se ha dedicado a la agricultura desde siempre.
Conocedor de la mecánica industrial y con un grado superior en el bolsillo, Mario Selo se encarga del manejo de la explotación familiar, que incluye viñas, almendros, olivos y pistachos. Aunque su generación puede tener una visión diferente del sector agrícola, Mario ha mantenido su vocación desde muy joven.
A pesar de las ganancias potenciales en la campaña de aceituna, donde se pueden ganar hasta 70 euros al día, la realidad es que no encuentra a jóvenes dispuestos a trabajar. La falta de motivación y oportunidades laborales le impide atraer a nuevos talentos.