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Hoy, en la capital catalana se ha vivido una jornada de protestas que suponen el punto álgido en la indignación ciudadana ante el colapso de la red ferroviaria local catalana. Una gran movilización se ha producido con dos manifestaciones diferentes y convocadas por entidades distintas, aunque ambas han tenido como telón de fondo la misma ciudad.
La primera manifestación, convocada por la ANC y el Consell de la República, ha sido una jornada más radical en la historia del movimiento independentista catalán. La primera marcha, convocada a las 12 del mediodía desde el monumento a Rafael Casanova, ha sido una gran movilización donde se han reunido miles de personas, de diferentes edades y localidades.
Después de avanzar por el centro de Barcelona hasta llegar a la plaza Sant Jaume, donde se ha realizado un paramento finales, el movimiento independentista ha tenido una presencia destacada en las manifestaciones. Junts, ERC y la CUP han sido algunas de las plataformas que han participado en estas jornadas.
La segunda manifestación, convocada a las cinco por diversas plataformas de usuarios bajo el lema “Sin trenes no hay futuro”, ha tenido una movilización mucho más reducida. Según la Guardia Urbana, se ha contabilizado con 3.000 personas en la marcha, aunque los organizadores aseguran que se han reunido con 40.000.
En ambas manifestaciones se ha repetido que el problema del caos ferroviario se debe a un sistema fallido y desigualmente financiado por la empresa que gestiona el servicio de Rodalies. Los dirigentes independentistas abogan por una solución radical, como la nacionalización de los servicios ferroviarios catalanes o la ruptura con Renfe.
En las jornadas se ha tenido presencia del poder político, incluyendo a Jordi Turull, secretario general de Junts, y Oriol Junqueras, presidente del partido ERC. También ha habido representantes políticos como Elisenda Alemany y Jéssica Albiach.
Finalmente, el presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), Adrià Ramírez, ha llamado a los usuarios a autoorganizarse y a buscar un cambio digno en el sistema ferroviario.
La primera manifestación, convocada por la ANC y el Consell de la República, ha sido una jornada más radical en la historia del movimiento independentista catalán. La primera marcha, convocada a las 12 del mediodía desde el monumento a Rafael Casanova, ha sido una gran movilización donde se han reunido miles de personas, de diferentes edades y localidades.
Después de avanzar por el centro de Barcelona hasta llegar a la plaza Sant Jaume, donde se ha realizado un paramento finales, el movimiento independentista ha tenido una presencia destacada en las manifestaciones. Junts, ERC y la CUP han sido algunas de las plataformas que han participado en estas jornadas.
La segunda manifestación, convocada a las cinco por diversas plataformas de usuarios bajo el lema “Sin trenes no hay futuro”, ha tenido una movilización mucho más reducida. Según la Guardia Urbana, se ha contabilizado con 3.000 personas en la marcha, aunque los organizadores aseguran que se han reunido con 40.000.
En ambas manifestaciones se ha repetido que el problema del caos ferroviario se debe a un sistema fallido y desigualmente financiado por la empresa que gestiona el servicio de Rodalies. Los dirigentes independentistas abogan por una solución radical, como la nacionalización de los servicios ferroviarios catalanes o la ruptura con Renfe.
En las jornadas se ha tenido presencia del poder político, incluyendo a Jordi Turull, secretario general de Junts, y Oriol Junqueras, presidente del partido ERC. También ha habido representantes políticos como Elisenda Alemany y Jéssica Albiach.
Finalmente, el presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP), Adrià Ramírez, ha llamado a los usuarios a autoorganizarse y a buscar un cambio digno en el sistema ferroviario.