LatamVibrante
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Un excursionista experimentado se encontró atrapado en arenas movedizas en el Parque Nacional Arches de Utah, un incidente tan sorprendente que incluso dejó al tanto a los rescatistas.
En una zona del parque donde, inicialmente, parecía no haber riesgos especiales, el senderista se vio sumido rápidamente cuando pisó suelo saturado de agua y frío, producto de las bajas temperaturas. Al intentar liberarse solo, el excursionista aceleró el proceso, quedando atrapado hasta los muslos en una mezcla densa e helada que actuaba como una ventosa.
La llamada de auxilio del excursionista dejó al comandante de la unidad de búsqueda y rescate desconcertado. "Negué con la cabeza pensando: ¿Escuché bien? ¿Alguien está atrapado en arenas movedizas?", recuerda. La aparición de las arenas movedizas en esta región es muy poco frecuente, lo que aumenta el desconcierto inicial y complica las operaciones de rescate.
Sin embargo, los equipos de emergencia se movilizaron de inmediato. Con la ayuda de drones, localizaron al excursionista en cuestión de horas. Cuando lo encontraron, estaba exhausto pero consciente, atrapado en un suelo tan frío y compacto que cualquier movimiento brusco podía empeorar la situación.
Gracias a un sistema de cuerdas y el trabajo coordinado de varios rescatistas, lograron sacarlo sin lesiones.
Los especialistas insisten en que el peligro es real. Las arenas movedizas rara vez engullen a una persona por completo, pero pueden inmovilizar a un adulto con apenas uno o dos pasos mal dados. "Así que basta con uno o dos pasos en esta arena para provocar un descenso", explican los equipos de rescate.
La combinación de saturación de agua y temperaturas bajas convierte ciertas zonas del terreno en trampas inesperadas.
En una zona del parque donde, inicialmente, parecía no haber riesgos especiales, el senderista se vio sumido rápidamente cuando pisó suelo saturado de agua y frío, producto de las bajas temperaturas. Al intentar liberarse solo, el excursionista aceleró el proceso, quedando atrapado hasta los muslos en una mezcla densa e helada que actuaba como una ventosa.
La llamada de auxilio del excursionista dejó al comandante de la unidad de búsqueda y rescate desconcertado. "Negué con la cabeza pensando: ¿Escuché bien? ¿Alguien está atrapado en arenas movedizas?", recuerda. La aparición de las arenas movedizas en esta región es muy poco frecuente, lo que aumenta el desconcierto inicial y complica las operaciones de rescate.
Sin embargo, los equipos de emergencia se movilizaron de inmediato. Con la ayuda de drones, localizaron al excursionista en cuestión de horas. Cuando lo encontraron, estaba exhausto pero consciente, atrapado en un suelo tan frío y compacto que cualquier movimiento brusco podía empeorar la situación.
Gracias a un sistema de cuerdas y el trabajo coordinado de varios rescatistas, lograron sacarlo sin lesiones.
Los especialistas insisten en que el peligro es real. Las arenas movedizas rara vez engullen a una persona por completo, pero pueden inmovilizar a un adulto con apenas uno o dos pasos mal dados. "Así que basta con uno o dos pasos en esta arena para provocar un descenso", explican los equipos de rescate.
La combinación de saturación de agua y temperaturas bajas convierte ciertas zonas del terreno en trampas inesperadas.