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La sombra perpetua de la amistad entre el expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor y el pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein sigue castigando al hijo favorito de Isabel II, quien se jubiló tras una serie de fotografías reveladoras que mostraban su intimidad con el financiero.
En los documentos desclasificados, una foto en particular llama la atención: el príncipe Andrés, vestido con pantalones vaqueros y camiseta blanca, aparece a cuatro patas sobre una mujer joven cuyo rostro se oculta. Él toca su estómago como si pretendiera masajearla. En otra instantánea, él mira a la cámara desde abajo, con una media sonrisa y los ojos enrojecidos por culpa del flash.
El nuevo intercambio de correos electrónicos entre Epstein y el "duque" (como se le conoce) sugiere que Andrés había sido presentado a una joven rusa de 26 años como posible pareja. En un correo, Epstein le pide al "duque" que la conociera mejor, mientras que en otro, le comunica que está en Londres y solicita una cita privada.
Sin embargo, lo que realmente destaca es el recuerdo de una víctima de Epstein, Virginia Giuffre, quien había acusado al príncipe Andrés de abuso sexual. La mujer saldó finalmente cuentas con el expríncipe en sus memorias póstumas y relató con todo detalle sus encuentros, que él nunca ha dejado de negar.
La situación del príncipe Andrés sigue siendo precaria. Su hermano, el rey Carlos III, lo echó finalmente de la mansión que habitaba en el complejo del castillo de Windsor y le envió a una residencia mucho más modesta. Su exmujer, Sarah Ferguson, cuyos manejos financieros con Epstein también han salido a la luz, ha decidido finalmente tomar distancia de Andrés, con quien seguía compartiendo casa a pesar del divorcio.
Su cumpleaños número 66 se limitará a un evento privado y reducido con aquellos que, de modo discreto, aún conservan amistad con un príncipe destronado.
En los documentos desclasificados, una foto en particular llama la atención: el príncipe Andrés, vestido con pantalones vaqueros y camiseta blanca, aparece a cuatro patas sobre una mujer joven cuyo rostro se oculta. Él toca su estómago como si pretendiera masajearla. En otra instantánea, él mira a la cámara desde abajo, con una media sonrisa y los ojos enrojecidos por culpa del flash.
El nuevo intercambio de correos electrónicos entre Epstein y el "duque" (como se le conoce) sugiere que Andrés había sido presentado a una joven rusa de 26 años como posible pareja. En un correo, Epstein le pide al "duque" que la conociera mejor, mientras que en otro, le comunica que está en Londres y solicita una cita privada.
Sin embargo, lo que realmente destaca es el recuerdo de una víctima de Epstein, Virginia Giuffre, quien había acusado al príncipe Andrés de abuso sexual. La mujer saldó finalmente cuentas con el expríncipe en sus memorias póstumas y relató con todo detalle sus encuentros, que él nunca ha dejado de negar.
La situación del príncipe Andrés sigue siendo precaria. Su hermano, el rey Carlos III, lo echó finalmente de la mansión que habitaba en el complejo del castillo de Windsor y le envió a una residencia mucho más modesta. Su exmujer, Sarah Ferguson, cuyos manejos financieros con Epstein también han salido a la luz, ha decidido finalmente tomar distancia de Andrés, con quien seguía compartiendo casa a pesar del divorcio.
Su cumpleaños número 66 se limitará a un evento privado y reducido con aquellos que, de modo discreto, aún conservan amistad con un príncipe destronado.