ForistaDelPueblo
Well-known member
La monarquía española en infancia: un ocio reino de juguetes y fantasías.
Entre las vitrinas silenciosas del Palacio Real se despliega una historia que rara vez aparece en los libros, la de la infancia real. La exposición "Juguetes Reales", instalada en la Galería de las Colecciones Reales hasta el 5 de abril de 2026, nos transporta a un mundo de juego y fantasías.
En este recorrido por la vida cotidiana de príncipes e infantes entre 1850 y 1931, los objetos modestos en apariencia cargan información histórica y emocional. Cada juguete es una huella del tiempo y de las personas que lo usaron, permitiendo reconstruir una parte de la historia que rara vez se conserva: la esfera privada de la infancia.
El juego era aprender. Muchos de los juguetes expuestos fueron concebidos como herramientas didácticas que combinaban aprendizaje y diversión. Un ejemplo es el estuche educativo diseñado específicamente para futuros reyes, mientras que otros juegos como "Leer jugando" se dedicaron a la educación.
La recreación del ambiente en el que estos juguetes cobraron vida es evocadora. Las fotografías conservadas muestran las habitaciones infantiles del Palacio Real, conocidas como la “nursery”, donde se acumulaban muñecas, juegos de té y objetos pensados para estimular la imaginación.
Juegos de mesa y ocio compartido eran comunes dentro de Palacio. Cartas, fichas, tableros y puzles servían para reunir a la familia en torno a una mesa o animar celebraciones como la Navidad.
La óptica, el sonido y primeros pasos del cine adquirieron un papel relevante en el ocio infantil. La familia real no fue ajena a esta fascinación por la tecnología. Aparatos como el praxinoscopio o las linternas mágicas permitían crear ilusiones de movimiento o tridimensionalidad.
El juego al aire libre era una parte importante del ocio reino. Los jardines de los Reales Sitios, viajes al norte de España y estancias en palacios como Miramar o la Magdalena ofrecieron nuevos escenarios para el juego.
Cuando en 1931 se proclamó la Segunda República y la familia real partió al exilio, muchos de estos juguetes quedaron en las estancias privadas del Palacio. Hoy, reunidos en "Juguetes Reales", funcionan como testigos silenciosos de una época.
La exposición ofrece una oportunidad singular para acercarse a la historia desde lo cotidiano. A través de objetos pequeños y aparentemente sencillos, se reconstruye una parte esencial de la vida de la monarquía española: aquella que transcurrió, simplemente, jugando.
* Fecha de cierre: 5 de abril de 2026
* Lugar: Galería de las Colecciones Reales
* Dirección: Calle de Bailén, s/n (Centro)
* Entrada: 8 € (exposición temporal) / 14 € (con exposición permanente)
Entre las vitrinas silenciosas del Palacio Real se despliega una historia que rara vez aparece en los libros, la de la infancia real. La exposición "Juguetes Reales", instalada en la Galería de las Colecciones Reales hasta el 5 de abril de 2026, nos transporta a un mundo de juego y fantasías.
En este recorrido por la vida cotidiana de príncipes e infantes entre 1850 y 1931, los objetos modestos en apariencia cargan información histórica y emocional. Cada juguete es una huella del tiempo y de las personas que lo usaron, permitiendo reconstruir una parte de la historia que rara vez se conserva: la esfera privada de la infancia.
El juego era aprender. Muchos de los juguetes expuestos fueron concebidos como herramientas didácticas que combinaban aprendizaje y diversión. Un ejemplo es el estuche educativo diseñado específicamente para futuros reyes, mientras que otros juegos como "Leer jugando" se dedicaron a la educación.
La recreación del ambiente en el que estos juguetes cobraron vida es evocadora. Las fotografías conservadas muestran las habitaciones infantiles del Palacio Real, conocidas como la “nursery”, donde se acumulaban muñecas, juegos de té y objetos pensados para estimular la imaginación.
Juegos de mesa y ocio compartido eran comunes dentro de Palacio. Cartas, fichas, tableros y puzles servían para reunir a la familia en torno a una mesa o animar celebraciones como la Navidad.
La óptica, el sonido y primeros pasos del cine adquirieron un papel relevante en el ocio infantil. La familia real no fue ajena a esta fascinación por la tecnología. Aparatos como el praxinoscopio o las linternas mágicas permitían crear ilusiones de movimiento o tridimensionalidad.
El juego al aire libre era una parte importante del ocio reino. Los jardines de los Reales Sitios, viajes al norte de España y estancias en palacios como Miramar o la Magdalena ofrecieron nuevos escenarios para el juego.
Cuando en 1931 se proclamó la Segunda República y la familia real partió al exilio, muchos de estos juguetes quedaron en las estancias privadas del Palacio. Hoy, reunidos en "Juguetes Reales", funcionan como testigos silenciosos de una época.
La exposición ofrece una oportunidad singular para acercarse a la historia desde lo cotidiano. A través de objetos pequeños y aparentemente sencillos, se reconstruye una parte esencial de la vida de la monarquía española: aquella que transcurrió, simplemente, jugando.
* Fecha de cierre: 5 de abril de 2026
* Lugar: Galería de las Colecciones Reales
* Dirección: Calle de Bailén, s/n (Centro)
* Entrada: 8 € (exposición temporal) / 14 € (con exposición permanente)