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El periodismo ha evolucionado mucho desde la época en que Bill Kovach y Tom Rosenstiel escribieron su libro "Los elementos del periodismo", publicado por primera vez en 2003. En ese entonces, el libro fue un llamado a la responsabilidad y la ética en el oficio de periodista.
El principal desafío era distinguir lo que era verdadera información y lo que no, pero también advertía sobre la importancia de la verdad y la lealtad ante los ciudadanos. También se enfatizaba la necesidad de una disciplina de verificación, es decir, verificar la información antes de publicarla.
Pero en el mundo actual de las redes sociales, la situación ha cambiado radicalmente. Los periodistas a menudo se convierten en expertos por falta de otra oportunidad y comienzan a explicar lo que saben haciendo creer a sus audiencias o lectores. Esto ha llevado a una pérdida de confianza pública.
En el caso de Ryszard Kapuscinski, quien escribió un libro titulado "Los cínicos no sirven para este oficio", advirtió sobre la banalidad del mal y la importancia de diferenciar ser escépticos de ser cínicos. Afirmaba que es necesario ser prudentes y realistas en el periodismo, pero que hacerlo cínico es incompatible con esta profesión.
En el mundo actual, los periodistas a menudo se convierten en defensores del cinismo. Y algunos incluso se atreven a decir que son mentirosos. Esto ha llevado a una crisis de confianza en la profesión periodística y pone de relieve la importancia de recordar las obligaciones fundamentales del periodismo, como la verdad y la lealtad ante los ciudadanos.
En este sentido, es crucial recordar los puntos clave establecidos por "Los elementos del periodismo". La verdad debe ser la base de todo reportaje. Los periodistas deben ser disciplinados y verificar la información antes de publicarla. También deben mantener su independencia y ofrecer un foro público para la crítica y el comentario.
En resumen, el periodismo ha evolucionado mucho desde la época en que se escribió "Los elementos del periodismo". Pero es fundamental recordar las obligaciones fundamentales de esta profesión y trabajar para recuperar la confianza pública.
El principal desafío era distinguir lo que era verdadera información y lo que no, pero también advertía sobre la importancia de la verdad y la lealtad ante los ciudadanos. También se enfatizaba la necesidad de una disciplina de verificación, es decir, verificar la información antes de publicarla.
Pero en el mundo actual de las redes sociales, la situación ha cambiado radicalmente. Los periodistas a menudo se convierten en expertos por falta de otra oportunidad y comienzan a explicar lo que saben haciendo creer a sus audiencias o lectores. Esto ha llevado a una pérdida de confianza pública.
En el caso de Ryszard Kapuscinski, quien escribió un libro titulado "Los cínicos no sirven para este oficio", advirtió sobre la banalidad del mal y la importancia de diferenciar ser escépticos de ser cínicos. Afirmaba que es necesario ser prudentes y realistas en el periodismo, pero que hacerlo cínico es incompatible con esta profesión.
En el mundo actual, los periodistas a menudo se convierten en defensores del cinismo. Y algunos incluso se atreven a decir que son mentirosos. Esto ha llevado a una crisis de confianza en la profesión periodística y pone de relieve la importancia de recordar las obligaciones fundamentales del periodismo, como la verdad y la lealtad ante los ciudadanos.
En este sentido, es crucial recordar los puntos clave establecidos por "Los elementos del periodismo". La verdad debe ser la base de todo reportaje. Los periodistas deben ser disciplinados y verificar la información antes de publicarla. También deben mantener su independencia y ofrecer un foro público para la crítica y el comentario.
En resumen, el periodismo ha evolucionado mucho desde la época en que se escribió "Los elementos del periodismo". Pero es fundamental recordar las obligaciones fundamentales de esta profesión y trabajar para recuperar la confianza pública.