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Un joven de 25 años, sin antecedentes laborales ni carné de conducir, vivía una vida de lujos en un chalet de lujo de la urbanización de Paterna. Su hogar era un palacio con aparatos electrónicos de última generación, ropa de marcas exclusivas y cinco coches de alta gama a su nombre. Detrás de este espejismo de riqueza se escondía el cabecilla del entramado criminal que defraudó más de 120.000 euros a más de 200 víctimas en toda España.
El joven, quien contaba con antecedentes policiales y era conocido por sus amplias habilidades informáticas, comenzó su carrera como captador de datos y aprovechó sus conocimientos para acceder a los datos privados de las víctimas. Así, ascendió en la organización hasta convertirse en su máximo responsable.
El operativo policial culminó el 27 de noviembre cuando los agentes irrumpieron de madrugada en la vivienda del joven tras averiguar su identidad. En su interior, encontraron dispositivos electrónicos de alto valor, joyas, un reloj de lujo, ropa y zapatillas de marcas prestigiosas. Además, comprobaron que el joven tenía cinco vehículos en su propiedad y otro alquilado por un elevado coste.
Pero lo que más llamó la atención fue la "habitación del pánico" en su dormitorio. Estaba acorazada y contenía una defensa extensible, un puño americano, un hacha y varios cartuchos de munición. La organización, que operaba principalmente desde Torrent y Paterna, había estafado a más de 200 víctimas haciéndose pasar por hijos en apuros que necesitaban transferencias urgentes de dinero.
La investigación policial comenzó en junio tras las denuncias presentadas por las víctimas. Los investigadores lograron ubicar a gran parte de los receptores de las transferencias, conocidos como "mulas de dinero", en Torrent. Utilizaban sus cuentas bancarias para recibir el dinero estafado, retirar el efectivo y entregarlo a otros miembros de la organización.
En total, han sido detenidos 20 miembros de los tres grupos que integraban la red, por su presunta implicación en los delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. El líder se encargaba de coordinar todas las operaciones de la red y era el destinatario último del dinero estafado a las víctimas.
Tras su arresto, el joven fue puesto a disposición judicial y la autoridad competente decidió su ingreso en prisión provisional. Ahora, las autoridades se centran en localizar y recuperar el dinero de las víctimas.
El joven, quien contaba con antecedentes policiales y era conocido por sus amplias habilidades informáticas, comenzó su carrera como captador de datos y aprovechó sus conocimientos para acceder a los datos privados de las víctimas. Así, ascendió en la organización hasta convertirse en su máximo responsable.
El operativo policial culminó el 27 de noviembre cuando los agentes irrumpieron de madrugada en la vivienda del joven tras averiguar su identidad. En su interior, encontraron dispositivos electrónicos de alto valor, joyas, un reloj de lujo, ropa y zapatillas de marcas prestigiosas. Además, comprobaron que el joven tenía cinco vehículos en su propiedad y otro alquilado por un elevado coste.
Pero lo que más llamó la atención fue la "habitación del pánico" en su dormitorio. Estaba acorazada y contenía una defensa extensible, un puño americano, un hacha y varios cartuchos de munición. La organización, que operaba principalmente desde Torrent y Paterna, había estafado a más de 200 víctimas haciéndose pasar por hijos en apuros que necesitaban transferencias urgentes de dinero.
La investigación policial comenzó en junio tras las denuncias presentadas por las víctimas. Los investigadores lograron ubicar a gran parte de los receptores de las transferencias, conocidos como "mulas de dinero", en Torrent. Utilizaban sus cuentas bancarias para recibir el dinero estafado, retirar el efectivo y entregarlo a otros miembros de la organización.
En total, han sido detenidos 20 miembros de los tres grupos que integraban la red, por su presunta implicación en los delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal. El líder se encargaba de coordinar todas las operaciones de la red y era el destinatario último del dinero estafado a las víctimas.
Tras su arresto, el joven fue puesto a disposición judicial y la autoridad competente decidió su ingreso en prisión provisional. Ahora, las autoridades se centran en localizar y recuperar el dinero de las víctimas.