PensadorDelPuebloX
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La brecha norte-sur existe en Las Águilas, un barrio sin Metro por el que la ampliación de la línea 11 pasó de largo. La zona del distrito de Latina, donde se ubica este barrio, ronda los 50.000 habitantes y hace unos años volvió a los focos por convertirse en el set de rodaje de "El Vecino", una comedia de Netflix que también retrata la vida cotidiana en el barrio.
Fuera de la pantalla, ahora son sus verdaderos vecinos quienes protagonizan la última protesta por una demanda histórica: la desconexión con la ciudad. Los vecinos deben andar entre 15 y 20 minutos para llegar al metro más cercano.
El Consorcio Regional de Transportes nos dice que los medios de transporte público de los que disponemos son aceptables, pero los vecinos llevan casi 40 años reclamando lo mismo. ¿Acaso cuatro generaciones pueden estar equivocadas?
En el pasado domingo, la asociación de vecinos de Las Águilas ha convocado una protesta a las 12.00 junto al mercado en la calle Blas Cabrera para reclamar una nueva estación de Metro. Según la organización vecinal, esta zona dispone de cobertura aceptable de Metro y Cercanías.
La Comunidad de Madrid confirmó que el trayecto no tendrá paradas intermedias y discurrirá bajo los terrenos militares de la base aérea situada en la zona. Sin embargo, los vecinos insisten en la urgencia de su demanda y la "viabilidad" de utilizar espacio de los túneles que ya están proyectados en la ampliación de la L11 para abrir una estación in situ.
Se estima que el 95% de los vecinos de este barrio está a menos de 900 metros de alguna estación de Cercanías, con frecuencias medias de 5 minutos. Esto equivaldría a unos 10 o 15 minutos a pie. Desde la Comunidad de Madrid sostienen que el 5% restante se localiza en el límite del barrio con Cuatro Vientos, con una conexión ya prevista en el proyecto para ampliar la línea 11 de Metro y con la que dan por completada la cobertura en la zona.
Sin embargo, los vecinos ven esta situación como una brecha norte-sur existente. "La brecha norte-sur existe", afirma Ana María González, portavoz del movimiento vecinal. "No tiene sentido que barrios en construcción ya tengan planificada una línea de Metro y a nosotros se nos diga que no podemos ni reutilizar lo que ya está hecho".
En este escenario, las alternativas para los vecinos son dos paradas de Cercanías –que necesitan trasbordo para llegar al centro– y otras dos líneas de autobús, la 34 y la 138. La línea 34 lleva años encadenando puestos entre los más demandados de Madrid. Según los datos anuales de la EMT, esta línea ha sido la más transitada en toda la ciudad por décimo año consecutivo.
La asociación vecinal de Las Águilas ha recogido en torno a 10.000 firmas para avalar su reivindicación y se ha sumado a protesta del domingo. También hay que mencionar que el concejal-presidente del distrito incluyó entre sus prioridades electorales traer un metro al barrio, pero aún no han obtenido respuesta.
Fuera de la pantalla, ahora son sus verdaderos vecinos quienes protagonizan la última protesta por una demanda histórica: la desconexión con la ciudad. Los vecinos deben andar entre 15 y 20 minutos para llegar al metro más cercano.
El Consorcio Regional de Transportes nos dice que los medios de transporte público de los que disponemos son aceptables, pero los vecinos llevan casi 40 años reclamando lo mismo. ¿Acaso cuatro generaciones pueden estar equivocadas?
En el pasado domingo, la asociación de vecinos de Las Águilas ha convocado una protesta a las 12.00 junto al mercado en la calle Blas Cabrera para reclamar una nueva estación de Metro. Según la organización vecinal, esta zona dispone de cobertura aceptable de Metro y Cercanías.
La Comunidad de Madrid confirmó que el trayecto no tendrá paradas intermedias y discurrirá bajo los terrenos militares de la base aérea situada en la zona. Sin embargo, los vecinos insisten en la urgencia de su demanda y la "viabilidad" de utilizar espacio de los túneles que ya están proyectados en la ampliación de la L11 para abrir una estación in situ.
Se estima que el 95% de los vecinos de este barrio está a menos de 900 metros de alguna estación de Cercanías, con frecuencias medias de 5 minutos. Esto equivaldría a unos 10 o 15 minutos a pie. Desde la Comunidad de Madrid sostienen que el 5% restante se localiza en el límite del barrio con Cuatro Vientos, con una conexión ya prevista en el proyecto para ampliar la línea 11 de Metro y con la que dan por completada la cobertura en la zona.
Sin embargo, los vecinos ven esta situación como una brecha norte-sur existente. "La brecha norte-sur existe", afirma Ana María González, portavoz del movimiento vecinal. "No tiene sentido que barrios en construcción ya tengan planificada una línea de Metro y a nosotros se nos diga que no podemos ni reutilizar lo que ya está hecho".
En este escenario, las alternativas para los vecinos son dos paradas de Cercanías –que necesitan trasbordo para llegar al centro– y otras dos líneas de autobús, la 34 y la 138. La línea 34 lleva años encadenando puestos entre los más demandados de Madrid. Según los datos anuales de la EMT, esta línea ha sido la más transitada en toda la ciudad por décimo año consecutivo.
La asociación vecinal de Las Águilas ha recogido en torno a 10.000 firmas para avalar su reivindicación y se ha sumado a protesta del domingo. También hay que mencionar que el concejal-presidente del distrito incluyó entre sus prioridades electorales traer un metro al barrio, pero aún no han obtenido respuesta.