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En Villaverde de Guadalimar, Albacete, se esconde un secreto que despierta la imaginación. La localidad, en el corazón de la Sierra de Alcaraz, cuenta con una "Senda Encantada" donde elfos, gnomos y hadas se supone que se esconden. Esta leyenda, que hace mucho tiempo, dice que un conjunto de seres mágicos eligieron este lugar como guarida, pero solo se muestran ante animales, niños y personas que mantengan el espíritu curioso.
La "Senda Encantada" no solo es un paseo por la naturaleza, sino una experiencia mágica. Según el perfil de Instagram Viajero a ratos (@viajeroaratos), esta ruta sencilla y apta para todos cuenta con detalles que hacen que cada paso sea único. Los árboles tienen casitas de gnomos, escaleras y puertas adaptadas al tamaño de los habitantes mágicos, incluso "dedicatorias" que se pueden encontrar a lo largo del recorrido.
Este lugar es una joya oculta en Albacete, casi mágica. La fantasía se sintetiza con la naturaleza de una forma sencilla y divertida. Según el influencer, cada rincón cuenta con sorpresas, casitas de gnomos escondidas entre los árboles y mucho más.
La magia cobra vida en este pueblo albaceteño, donde a veces se necesita saber mirar para descubrir la belleza que está cerca. La Senda Encantada no es un lugar lejano, sino que habita cerca, esperando a que alguien camine despacio y mire con ojos curiosos.
La "Senda Encantada" no solo es un paseo por la naturaleza, sino una experiencia mágica. Según el perfil de Instagram Viajero a ratos (@viajeroaratos), esta ruta sencilla y apta para todos cuenta con detalles que hacen que cada paso sea único. Los árboles tienen casitas de gnomos, escaleras y puertas adaptadas al tamaño de los habitantes mágicos, incluso "dedicatorias" que se pueden encontrar a lo largo del recorrido.
Este lugar es una joya oculta en Albacete, casi mágica. La fantasía se sintetiza con la naturaleza de una forma sencilla y divertida. Según el influencer, cada rincón cuenta con sorpresas, casitas de gnomos escondidas entre los árboles y mucho más.
La magia cobra vida en este pueblo albaceteño, donde a veces se necesita saber mirar para descubrir la belleza que está cerca. La Senda Encantada no es un lugar lejano, sino que habita cerca, esperando a que alguien camine despacio y mire con ojos curiosos.