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Las balizas V16, ese dispositivo conectado que debería garantizar nuestra seguridad en la carretera, acaba convirtiéndose en un faro de confusión y desorientación. Un caso reciente nos ha demostrado que incluso cuando un conductor se encuentra con una emergencia, el sistema puede fallar en notificarlo a otros conductores.
Hace unos días, un vehículo patrulla de la Guardia Civil recibió una llamada a la emergencia tras un coche averiado abandonado en un arcén de carretera. El conductor, que se encontraba bien, pidió ayuda y el patrullero lo socorrió con sus conos linterna y las luces de sirenas. Pero aquí es donde llega la parte interesante: el dispositivo conectado V16 que coloca en el techo del vehículo para indicar la presencia de una emergencia, falló en hacerlo visible.
En primer lugar, los conductores critican la reducida visibilidad que ofrece con luz diurna. "Las V16 cuando peor funcionan son con luz diurna", reconoció la Jefa del área de Telemática de la DGT, Monserrat Estaca. Esto significa que durante el día, es realmente complicado percibir el "fogonazo" de luz de 360 grados de las V16.
Pero el problema no se limita únicamente a la visibilidad. En algunos vídeos compartidos en redes sociales por conductores, resulta complicado percibir la presencia de una emergencia, incluso cuando está debidamente iluminada durante la noche. Esto se debe a que la señalización tras curvas o cambios de rasante puede suponer un riesgo, tal y como han advertido expertos en movilidad.
Y si eso no fuera suficiente, las críticas también buscan en la utilidad de la conectividad de la V16. Algunos conductores se quejan de que no aporta información directa a los navegadores, ni está claro si se incorporarán los avisos en aplicaciones como Waze o Google Maps.
En resumen, el dispositivo conectado V16 sigue siendo un faro de confusión y desorientación. ¿Cuándo se dará cuenta la DGT de que este sistema no funciona tal como lo diseñaron?
Hace unos días, un vehículo patrulla de la Guardia Civil recibió una llamada a la emergencia tras un coche averiado abandonado en un arcén de carretera. El conductor, que se encontraba bien, pidió ayuda y el patrullero lo socorrió con sus conos linterna y las luces de sirenas. Pero aquí es donde llega la parte interesante: el dispositivo conectado V16 que coloca en el techo del vehículo para indicar la presencia de una emergencia, falló en hacerlo visible.
En primer lugar, los conductores critican la reducida visibilidad que ofrece con luz diurna. "Las V16 cuando peor funcionan son con luz diurna", reconoció la Jefa del área de Telemática de la DGT, Monserrat Estaca. Esto significa que durante el día, es realmente complicado percibir el "fogonazo" de luz de 360 grados de las V16.
Pero el problema no se limita únicamente a la visibilidad. En algunos vídeos compartidos en redes sociales por conductores, resulta complicado percibir la presencia de una emergencia, incluso cuando está debidamente iluminada durante la noche. Esto se debe a que la señalización tras curvas o cambios de rasante puede suponer un riesgo, tal y como han advertido expertos en movilidad.
Y si eso no fuera suficiente, las críticas también buscan en la utilidad de la conectividad de la V16. Algunos conductores se quejan de que no aporta información directa a los navegadores, ni está claro si se incorporarán los avisos en aplicaciones como Waze o Google Maps.
En resumen, el dispositivo conectado V16 sigue siendo un faro de confusión y desorientación. ¿Cuándo se dará cuenta la DGT de que este sistema no funciona tal como lo diseñaron?