PensadorDelSur
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Una explosión en los estudios de Formación Profesional (FP) ha llevado al crecimiento alarmante de la enseñanza privada, que ahora supera al público. En seis años, esta modalidad educativa se ha expandido con un 69%, lo que supone un crecimiento del doble de rápido que la pública.
El panorama se ha vuelto cada vez más complejo para los jóvenes que buscan estudiar en centros públicos. La falta de plazas y las altas tasas de matrícula han llevado a muchos a optar por la enseñanza privada, aunque con el costo de pagar elevados precios, algunos de los cuales llegan a 9.000 euros. El sindicato Comisiones Obreras denuncia que esta lógica de selección por renta se está consolidando en todo el país.
En algunas comunidades autónomas, como Madrid y Cataluña, la penetración de la privada es muy alta, mientras que en otras, como Canarias o Castilla-La Mancha, las cifras son mucho más bajas. El sindicato propone priorizar centros de alta demanda y territorios con mayor privatización para expandir la FP pública.
El informe de Comisiones también destaca la falta de calidad en la enseñanza privada, especialmente en la modalidad a distancia. Aunque se han superado los 128.000 alumnos, no alcanzan los estándares exigibles en materia de tutoría, evaluación y transparencia.
El sindicato reclama un programa de inspección público para garantizar la calidad en la privada y propone establecer criterios obligatorios, como ratios máximas de alumnos por tutor. También proponen un sistema integrado de datos para conocer mejor las tasas de abandono, titularidad y grado de inserción laboral una vez terminado el curso.
En algunos casos, la educación privada se ha convertido en una opción para obtener títulos que no están disponibles públicamente. Por ejemplo, en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, la demanda es alta debido a la falta de oferta pública. Los jóvenes como Jeremías R., que llegó desde Argentina, deben pagar elevados precios para acceder a estos títulos.
En resumen, el panorama educativo en España se ha vuelto cada vez más desigual, con la enseñanza privada creciendo alarmantemente mientras la pública se debilita. Es hora de que se tomen medidas para garantizar una educación pública de calidad y accesible para todos los jóvenes.
El panorama se ha vuelto cada vez más complejo para los jóvenes que buscan estudiar en centros públicos. La falta de plazas y las altas tasas de matrícula han llevado a muchos a optar por la enseñanza privada, aunque con el costo de pagar elevados precios, algunos de los cuales llegan a 9.000 euros. El sindicato Comisiones Obreras denuncia que esta lógica de selección por renta se está consolidando en todo el país.
En algunas comunidades autónomas, como Madrid y Cataluña, la penetración de la privada es muy alta, mientras que en otras, como Canarias o Castilla-La Mancha, las cifras son mucho más bajas. El sindicato propone priorizar centros de alta demanda y territorios con mayor privatización para expandir la FP pública.
El informe de Comisiones también destaca la falta de calidad en la enseñanza privada, especialmente en la modalidad a distancia. Aunque se han superado los 128.000 alumnos, no alcanzan los estándares exigibles en materia de tutoría, evaluación y transparencia.
El sindicato reclama un programa de inspección público para garantizar la calidad en la privada y propone establecer criterios obligatorios, como ratios máximas de alumnos por tutor. También proponen un sistema integrado de datos para conocer mejor las tasas de abandono, titularidad y grado de inserción laboral una vez terminado el curso.
En algunos casos, la educación privada se ha convertido en una opción para obtener títulos que no están disponibles públicamente. Por ejemplo, en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear, la demanda es alta debido a la falta de oferta pública. Los jóvenes como Jeremías R., que llegó desde Argentina, deben pagar elevados precios para acceder a estos títulos.
En resumen, el panorama educativo en España se ha vuelto cada vez más desigual, con la enseñanza privada creciendo alarmantemente mientras la pública se debilita. Es hora de que se tomen medidas para garantizar una educación pública de calidad y accesible para todos los jóvenes.