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"En el corazón de la música francesa del siglo XVII, un nombre resalta: Louis Couperin. Hijo de tres hermanos que también dejaron huella en la historia musical, este compositor ha sido objeto de estudio y admiración durante siglos.
Pero ¿quién era Louis Couperin? Según Jean-Benjamin de Laborde, autor del libro "Essai sur la musique ancienne et moderne", Louis Couperin fue un organista y compositor que alcanzó el éxito en su época. Aunque no dejó muchos registros sobre su vida, su música es una prueba silenciosa de su talento.
La música de Louis Couperin se caracteriza por su serenidad y belleza, con piezas como "Tombeau de Mr. de Blancrocher" que suenan hasta tres veces, dos al clave y una con el Ricercar Consort de Philippe Pierlot. Su "Pavanne" es otro ejemplo de su habilidad para crear melodías imprevisibles.
Sin embargo, la música de Louis Couperin se perdió en el tiempo, y fue gracias a un facsímil del Manuscrito Bauyn conservado en la Biblioteca Nacional de Francia que se pudo acceder a buena parte de su obra. La edición de referencia de sus obras para clave, a cargo del clavecinista británico Davitt Moroney, ha sido un paso importante en la resurrección de su música.
Ahora, Jean Rondeau nos presenta una integral completa de las obras de Louis Couperin, con seis discos más que la edición de Moroney y trasciende con mucho las selecciones de otros clavecinistas. Además, incluye música de sus contemporáneos, como Jacques Champion de Chambonnières y Johann Jakob Froberger.
La presentación es una obra maestra, con cada disco dedicado a un período diferente de la vida de Louis Couperin. La música se presenta en un entorno eremítico, sin interrupciones ni distracciones, lo que nos permite sumergirnos en el mundo musical del compositor.
En este álbum, Louis Couperin nos muestra su arte como un guía espiritual, llevándonos a una escucha atenta y concentrada. Sus "préludes non mesurés" nos invitan a experimentar con libertad, mientras que sus "chaconnes" y "passacailles" nos transportan al mundo del eterno retorno.
La música de Louis Couperin es un tesoro semienterrado que ahora se puede disfrutar gracias a la dedicación de Jean Rondeau. Este álbum es un regalo para los amantes de la música clásica, y una oportunidad para descubrir un nuevo talento que ha estado esperando ser descubierto durante siglos."
Pero ¿quién era Louis Couperin? Según Jean-Benjamin de Laborde, autor del libro "Essai sur la musique ancienne et moderne", Louis Couperin fue un organista y compositor que alcanzó el éxito en su época. Aunque no dejó muchos registros sobre su vida, su música es una prueba silenciosa de su talento.
La música de Louis Couperin se caracteriza por su serenidad y belleza, con piezas como "Tombeau de Mr. de Blancrocher" que suenan hasta tres veces, dos al clave y una con el Ricercar Consort de Philippe Pierlot. Su "Pavanne" es otro ejemplo de su habilidad para crear melodías imprevisibles.
Sin embargo, la música de Louis Couperin se perdió en el tiempo, y fue gracias a un facsímil del Manuscrito Bauyn conservado en la Biblioteca Nacional de Francia que se pudo acceder a buena parte de su obra. La edición de referencia de sus obras para clave, a cargo del clavecinista británico Davitt Moroney, ha sido un paso importante en la resurrección de su música.
Ahora, Jean Rondeau nos presenta una integral completa de las obras de Louis Couperin, con seis discos más que la edición de Moroney y trasciende con mucho las selecciones de otros clavecinistas. Además, incluye música de sus contemporáneos, como Jacques Champion de Chambonnières y Johann Jakob Froberger.
La presentación es una obra maestra, con cada disco dedicado a un período diferente de la vida de Louis Couperin. La música se presenta en un entorno eremítico, sin interrupciones ni distracciones, lo que nos permite sumergirnos en el mundo musical del compositor.
En este álbum, Louis Couperin nos muestra su arte como un guía espiritual, llevándonos a una escucha atenta y concentrada. Sus "préludes non mesurés" nos invitan a experimentar con libertad, mientras que sus "chaconnes" y "passacailles" nos transportan al mundo del eterno retorno.
La música de Louis Couperin es un tesoro semienterrado que ahora se puede disfrutar gracias a la dedicación de Jean Rondeau. Este álbum es un regalo para los amantes de la música clásica, y una oportunidad para descubrir un nuevo talento que ha estado esperando ser descubierto durante siglos."