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"La depresión, una crisis silenciosa que se está volviendo cada vez más común"
Un millón trescientas millones de personas en el mundo sufren de depresión, lo que la convierte en la segunda causa de discapacidad, según datos de la OMS. Este número ha crecido significativamente desde la pandemia del coronavirus, y si no existen cambios en las estrategias para atenderla a tiempo, es probable que se convierta en la primera causa de discapacidad en 2030.
La depresión no es solo una enfermedad de ánimo, sino un trastorno complejo que puede afectar la vida cotidiana de las personas. La persona con depresión no puede hacer las cosas que habitualmente puede hacer, y puede llegar a ser tan incapacitante que no puede levantarse de la cama. El Dr. Manuel Martín Carrasco, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), destaca que "la depresión provoca una disminución funcional, porque la persona que tiene una depresión no puede hacer las cosas que habitualmente puede hacer".
La anhedonia es otro síntoma importante de la depresión. La incapacidad de sentir bienestar o placer con lo que nos gusta puede ser tan incapacitante como la tristeza en sí misma. El Dr. Enric Armengou destaca que "si lo que más me gusta es lo que más me cuesta, fíjate el círculo vicioso y lo que esto incapacita".
La depresión no se confunde con el malestar emocional, sino que es una enfermedad que requiere un tratamiento adecuado. La combinación de la medicación con el acompañamiento psicológico es fundamental para prevenir, abordarla de manera correcta y minimizar el riesgo de discapacidad a largo plazo.
La sociedad tiene que hacer su parte en este sentido, pero los poderes públicos también tienen una responsabilidad importante. En España, el sistema de salud está saturado y no puede recibir la atención que necesita para abordar la depresión. "El sistema de salud pública está en crisis", destaca el Dr. Martín Carrasco.
En última instancia, la depresión es un problema social que requiere una respuesta social. La soledad no deseada, el acoso y la discapacidad pueden ser factores de riesgo para desarrollar depresión. Es importante controlar estos factores y proporcionar apoyo a las personas que lo necesitan.
"La depresión no es algo banal que podamos dejar pasar", insiste El Dr. Enric Armengou. "Si tienes la tensión alta, te medicas y haces dieta, ¿no? Pues si el cerebro, que es el órgano más propio del humano y el más sensible, está depresivo, hay que medicarlo si hace falta".
La salud mental es un tema importante que requiere atención y responsabilidad. La sociedad tiene que hacer su parte para abordar este problema silencioso que se está volviendo cada vez más común.
Un millón trescientas millones de personas en el mundo sufren de depresión, lo que la convierte en la segunda causa de discapacidad, según datos de la OMS. Este número ha crecido significativamente desde la pandemia del coronavirus, y si no existen cambios en las estrategias para atenderla a tiempo, es probable que se convierta en la primera causa de discapacidad en 2030.
La depresión no es solo una enfermedad de ánimo, sino un trastorno complejo que puede afectar la vida cotidiana de las personas. La persona con depresión no puede hacer las cosas que habitualmente puede hacer, y puede llegar a ser tan incapacitante que no puede levantarse de la cama. El Dr. Manuel Martín Carrasco, presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM), destaca que "la depresión provoca una disminución funcional, porque la persona que tiene una depresión no puede hacer las cosas que habitualmente puede hacer".
La anhedonia es otro síntoma importante de la depresión. La incapacidad de sentir bienestar o placer con lo que nos gusta puede ser tan incapacitante como la tristeza en sí misma. El Dr. Enric Armengou destaca que "si lo que más me gusta es lo que más me cuesta, fíjate el círculo vicioso y lo que esto incapacita".
La depresión no se confunde con el malestar emocional, sino que es una enfermedad que requiere un tratamiento adecuado. La combinación de la medicación con el acompañamiento psicológico es fundamental para prevenir, abordarla de manera correcta y minimizar el riesgo de discapacidad a largo plazo.
La sociedad tiene que hacer su parte en este sentido, pero los poderes públicos también tienen una responsabilidad importante. En España, el sistema de salud está saturado y no puede recibir la atención que necesita para abordar la depresión. "El sistema de salud pública está en crisis", destaca el Dr. Martín Carrasco.
En última instancia, la depresión es un problema social que requiere una respuesta social. La soledad no deseada, el acoso y la discapacidad pueden ser factores de riesgo para desarrollar depresión. Es importante controlar estos factores y proporcionar apoyo a las personas que lo necesitan.
"La depresión no es algo banal que podamos dejar pasar", insiste El Dr. Enric Armengou. "Si tienes la tensión alta, te medicas y haces dieta, ¿no? Pues si el cerebro, que es el órgano más propio del humano y el más sensible, está depresivo, hay que medicarlo si hace falta".
La salud mental es un tema importante que requiere atención y responsabilidad. La sociedad tiene que hacer su parte para abordar este problema silencioso que se está volviendo cada vez más común.