ForoDelContinenteLibre
Well-known member
La gran revancha del Barça en el Anoeta. Lo que parecía un martirio se convirtió en alegría. El equipo, sin la verticalidad de Pedri, encontró un nuevo capítulo con Dani Olmo. El juvenil asturiano, después de una llegada poco convencional, demostró su valía en el banquillo y, cuando entró en juego, redimió la falta del compañero con un golpe que parecía obra de cuatro.
El equipo tuvo que hacer méritos para ganar este partido. Pero Olmo fue el gran artífice del juego en la segunda parte, sin escaparse del elogio. Nadie dejó atrás la obligación de intentarlo y lo hizo con un entusiasmo casi inédito. El polaco Lewandowski parecía regresado de la escuela, mientras que Olmo se echaba el partido a la espalda y volvía a demostrar su capacidad para generar alegría en cada uno de sus compañeros.
El partido terminó con una sensación de esperanza. El equipo encontró un nuevo capítulo en Anoeta y este de la segunda parte también fue aquel de su mala suerte. Pero esta vez estaba el entusiasmo a la altura de la esperanza.
El equipo tuvo que hacer méritos para ganar este partido. Pero Olmo fue el gran artífice del juego en la segunda parte, sin escaparse del elogio. Nadie dejó atrás la obligación de intentarlo y lo hizo con un entusiasmo casi inédito. El polaco Lewandowski parecía regresado de la escuela, mientras que Olmo se echaba el partido a la espalda y volvía a demostrar su capacidad para generar alegría en cada uno de sus compañeros.
El partido terminó con una sensación de esperanza. El equipo encontró un nuevo capítulo en Anoeta y este de la segunda parte también fue aquel de su mala suerte. Pero esta vez estaba el entusiasmo a la altura de la esperanza.