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La crisis ferroviaria, que comenzó con el accidente mortal en la R4 en Gelida, ha dejado a las empresas catalanas paralizadas. La falta de trenes de mercancías ha llevado a una pérdida de 9 millones de euros por día para Rodalies, aunque las cifras reales pueden ser mucho más altas.
La situación es desesperada en el puerto de Barcelona y Tarragona, donde se han acumulado alrededor de 15.000 toneladas de carga. El tráfico internacional está bloqueado en un 80%. El sector del acero ha sido especialmente afectado, con 24.000 toneladas de acero bloqueadas en Portbou.
La crisis ferroviaria tiene una gran impacto en las empresas, como Seat, Ineos y Celsa. La falta de suministros ha llevado a que la planta de Inovyn en Martorell pare, lo que afectará no solo a esta empresa sino también a otras del sector químico.
La situación es crítica para las empresas que dependen del transporte ferroviario de mercancías. Los planes de contingencia han evitado problemas mayores, pero la situación no puede continuar. La falta de suministros ha llevado a que empresas como Coma y Ribas reforcen el transporte por carretera.
La nueva estación de La Llagosta está ayudando a gestionar las mercancías más urgentes, pero su capacidad es insuficiente para absorber todo el tráfico. El ferrocarril juega un papel esencial tanto para la movilidad como para la producción industrial. La crisis de Rodalies ha puesto en evidencia la importancia del ferrocarril en la industria.
La situación es crítica y requiere una solución rápida. Las empresas necesitan suministros urgentes para continuar operando. El gobierno y las empresas deben trabajar juntas para encontrar una solución a este problema.
La situación es desesperada en el puerto de Barcelona y Tarragona, donde se han acumulado alrededor de 15.000 toneladas de carga. El tráfico internacional está bloqueado en un 80%. El sector del acero ha sido especialmente afectado, con 24.000 toneladas de acero bloqueadas en Portbou.
La crisis ferroviaria tiene una gran impacto en las empresas, como Seat, Ineos y Celsa. La falta de suministros ha llevado a que la planta de Inovyn en Martorell pare, lo que afectará no solo a esta empresa sino también a otras del sector químico.
La situación es crítica para las empresas que dependen del transporte ferroviario de mercancías. Los planes de contingencia han evitado problemas mayores, pero la situación no puede continuar. La falta de suministros ha llevado a que empresas como Coma y Ribas reforcen el transporte por carretera.
La nueva estación de La Llagosta está ayudando a gestionar las mercancías más urgentes, pero su capacidad es insuficiente para absorber todo el tráfico. El ferrocarril juega un papel esencial tanto para la movilidad como para la producción industrial. La crisis de Rodalies ha puesto en evidencia la importancia del ferrocarril en la industria.
La situación es crítica y requiere una solución rápida. Las empresas necesitan suministros urgentes para continuar operando. El gobierno y las empresas deben trabajar juntas para encontrar una solución a este problema.