TintaLatina
Well-known member
El Arzobispado de Burgos ha tomado una decisión polémica: expone las puertas diseñadas por Antonio López antes de su instalación en la catedral. Las tres piezas de bronce que el artista manchego creó para reemplazar las puertas actuales del templo se exponen desde hoy en el museo de la iglesia, mientras se elabora un estudio de impacto patrimonial para determinar su destino.
La decisión de exponer las puertas antes de su instalación ha sido objeto de controversia. Los críticos argumentan que esta medida es inapropiada y que se está "falsificar la historia" al exponer obras creadas especialmente para ser vistas en el interior de una catedral, con la intención de generar beneficios turísticos.
El Arzobispado ha justificado su decisión argumentando que es necesario evaluar las puertas antes de su instalación, ya que las autoridades civiles y eclesiásticas quieren "estar seguros de que sea lo correcto". El Arzobispo Mario Iceta aseguró recientemente que la gente debe ver cómo se ven las puertas de primera mano.
El proyecto de las nuevas puertas ha sido objeto de críticas desde su inicio. La plataforma Puertas No, que comenzó a cuestionar el proyecto en 2021, ha obtenido más de 80.000 firmas contra las puertas. El colectivo argumenta que se están "enfrentando a la realidad" al plantear una obra contemporánea para un monumento histórico.
Miguel Ángel Cajigal, miembro del Icomos e historiador del arte, destaca el riesgo de que las puertas puedan dañar la unidad estética de la catedral. "La catedral de Burgos es un patrimonio mundial de valor excepcional", afirma. "No estoy en contra de intervenciones contemporáneas, pero las puertas no están bien".
Antonio López ha admitido que el encargo fue enorme y que como pintor figurativo no hubiera realizado la obra sin esa envergadura.
La decisión de exponer las puertas antes de su instalación ha sido objeto de controversia. Los críticos argumentan que esta medida es inapropiada y que se está "falsificar la historia" al exponer obras creadas especialmente para ser vistas en el interior de una catedral, con la intención de generar beneficios turísticos.
El Arzobispado ha justificado su decisión argumentando que es necesario evaluar las puertas antes de su instalación, ya que las autoridades civiles y eclesiásticas quieren "estar seguros de que sea lo correcto". El Arzobispo Mario Iceta aseguró recientemente que la gente debe ver cómo se ven las puertas de primera mano.
El proyecto de las nuevas puertas ha sido objeto de críticas desde su inicio. La plataforma Puertas No, que comenzó a cuestionar el proyecto en 2021, ha obtenido más de 80.000 firmas contra las puertas. El colectivo argumenta que se están "enfrentando a la realidad" al plantear una obra contemporánea para un monumento histórico.
Miguel Ángel Cajigal, miembro del Icomos e historiador del arte, destaca el riesgo de que las puertas puedan dañar la unidad estética de la catedral. "La catedral de Burgos es un patrimonio mundial de valor excepcional", afirma. "No estoy en contra de intervenciones contemporáneas, pero las puertas no están bien".
Antonio López ha admitido que el encargo fue enorme y que como pintor figurativo no hubiera realizado la obra sin esa envergadura.