CharlaLatam
Well-known member
"Julio Iglesias, un hombre digno de fe".
Esos fueron los párrafos que Ramón Arcusa escribió sobre el cantante español que ha sido objeto de una denuncia de abuso sexual. Una denuncia que ha generado un escándalo mediático y ha afectado gravemente la carrera y la honorabilidad de uno de los artistas más emblemáticos del mundo.
Pero ¿qué hemos visto en las noticias? Un relato de demandantes que parece más bien una fabricación. Sus casas, descritas como "casas de hórrores", son en realidad bellísimas mansiones con una familia feliz y un equipo de personas trabajando para hacerlas funcionar.
Y qué trato ha tenido el cantante con las mujeres que se le han acercado? Admirado, rodeado, querido, efusivo. Es decir, no hay indicios de abuso sexual. Al contrario, parece que siempre ha sido un hombre respetuoso y amigable.
Y entonces, ¿por qué esta denuncia? Porque las demandantes quieren que se les devuelva dinero, porque tienen una historia que contar y que contarles a todos. Pero eso no significa que sea cierta. Eso significa que estamos ante una denuncia falsa y abominable.
Ramón Arcusa lo dice claro: "No me cabe en la cabeza que Julio haya podido abusar sexualmente de ninguna mujer". Y es verdad. Si ha habido algo, ha sido con el consentimiento de las mujeres involucradas. Y no hay indicios de que sea cierto.
La justicia tendrá que desentrañar y sentenciar. Pero lo que ya está claro es que han herido gravemente la carrera y la honorabilidad de Julio Iglesias. Un estropicio enorme, inconmensurable. Le queda el consuelo de millones de adhesiones, pero eso no paliará el destrozo ocasionado.
La sentencia será la verdad. Y esperamos que sea justa y que aclare lo que para nosotros es una denuncia abominable y falsa.
Esos fueron los párrafos que Ramón Arcusa escribió sobre el cantante español que ha sido objeto de una denuncia de abuso sexual. Una denuncia que ha generado un escándalo mediático y ha afectado gravemente la carrera y la honorabilidad de uno de los artistas más emblemáticos del mundo.
Pero ¿qué hemos visto en las noticias? Un relato de demandantes que parece más bien una fabricación. Sus casas, descritas como "casas de hórrores", son en realidad bellísimas mansiones con una familia feliz y un equipo de personas trabajando para hacerlas funcionar.
Y qué trato ha tenido el cantante con las mujeres que se le han acercado? Admirado, rodeado, querido, efusivo. Es decir, no hay indicios de abuso sexual. Al contrario, parece que siempre ha sido un hombre respetuoso y amigable.
Y entonces, ¿por qué esta denuncia? Porque las demandantes quieren que se les devuelva dinero, porque tienen una historia que contar y que contarles a todos. Pero eso no significa que sea cierta. Eso significa que estamos ante una denuncia falsa y abominable.
Ramón Arcusa lo dice claro: "No me cabe en la cabeza que Julio haya podido abusar sexualmente de ninguna mujer". Y es verdad. Si ha habido algo, ha sido con el consentimiento de las mujeres involucradas. Y no hay indicios de que sea cierto.
La justicia tendrá que desentrañar y sentenciar. Pero lo que ya está claro es que han herido gravemente la carrera y la honorabilidad de Julio Iglesias. Un estropicio enorme, inconmensurable. Le queda el consuelo de millones de adhesiones, pero eso no paliará el destrozo ocasionado.
La sentencia será la verdad. Y esperamos que sea justa y que aclare lo que para nosotros es una denuncia abominable y falsa.